Las profesiones donde sí hay empleo en España
El sector de la hostelería y la restauración constituyen importantes nichos de empleo - efe

Las profesiones donde sí hay empleo en España

El sector de la hostelería es el que crea más empleo en nuestro país a pesar de la precariedad, según los datos del Servicio de Empleo

e.pastrana
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El paro sigue siendo el gran problema español. El lastre que según todos los expertos lastra el crecimiento económico. Pero no todo son malas noticias, existen sectores en los que sí se está creando empleo.

Según los datos más recientes publicados por el SEPE (Servicio Público de Empleo) del total de puestos de trabajo creados en septiembre, un 36% son camareros, la profesión en la que se han firmado más contratos de trabajo, con un total de 159.573.

Detrás van los trabajadores rasos de las industrias manufactureras, con más de un 17% del total de los empleos creados y 72.780 contratos nuevos.

El resto del pastel profesional se reparte en porcentajes más modestos. Un 5,24% del empleo creado ha sido para ayudantes de cocina (22.316 nuevos contratos); monitores de actividades recreativas y de entretenimiento (5,20% y 22.164 nuevos contratos); o peones del transporte de mercancías y descargadores (27.998). También se crean puestos de trabajo en magisterio infantil, enfermería, enseñanza de idiomas o el sector del transporte.

En cualquier caso, ante la duda, la hostelería y la industria son los sectores más indicados para acceder a un empleo. La cuestión ahora es, ¿Qué clase de empleo?

El fantasma de la precariedad

Lamentablemente, esta fotografía de los nuevos empleos creados en España muestra en su cara B al fantasma de la precariedad laboral.

En primer lugar, en muchos casos hablamos de contratos por horas o en el mejor de los casos a tiempo parcial. De acuerdo con datos proporcionados por el IE el trabajo a tiempo parcial subió en 2012 por tercer año consecutivo. Así, el número de ocupados con jornada parcial creció en 45.500 personas el pasado año hasta alcanzar los 2.598.700 lo que implica que desde 2010 se han creado 133.300 empleos netos a tiempo parcial.

Por otra parte, se trata en la mayor parte de los casos de contratos temporales. Los datos de la última EPA (Encuesta de Población Activa), entre julio y septiembre el número de trabajadores con contrato indefinido bajó cerca de 150.00 personas, mientras que el número de trabajadores temporales aumentó en 169.500 personas.

Así si tuviéramos que ver únicamente los contratos indefinidos que se han creado en estas profesiones la tabla seria practicamente inversa. En el caso de los monitores de tiempo libre se ha destruido empleo fijo en un 4,94% de los casos con respecto al mes anterior, mientras que los camareros han sido contratados como indefinidos solo en un 9% de los casos con respecto a agosto.

En cuanto a los peones industriales, los contratos indefinidos solo aumentaron en un 5,98%, mientras que entre el personal de transporte de mercancías y descargadores, se dejaron de crear 1,23% contratos indefinidos con respecto al mes anterior.

El único sector en el que la abismal mayoría del empleo creado es indefinido es el de los compositores, músicos y cantantes, que aumenta en un 252% con respecto al mes anterior.

¿Y los estudios?

Quedándose solo en las fría cifra, parece que estudiar una carrera y tratar de labrarse un futuro es inútil Que no se crea empleo de calidad y que en cualquier caso un currículum rico en títulos universitarios va a a ahuyentar al potencial empleador, que lo único que busca es carne de cañón.

Según un estudio elaborado por el IE esto no es así, España está «a la vanguardia mundial»en activos intensivos en conocimiento con un peso de éstos en el PIB del 25,8%, por encima de la media de los países nórdicos (23,9%) y de los países centroeuropeos (15,9%).

Esta institución asegura que «el 38% de los ocupados tienen una titulación universitaria, con 8 puntos porcentuales que la media europea». La cuestión a resolver (y esto no se refleja en ninguna estadística) es si estos jóvenes acabarán trabajando en aquello para lo que se prepararon o servirán también de carne de cañón.