Unicaja, condenada a anular 28 cláusulas suelo y devolver lo cobrado de más
La entidad defiende la legalidad contractual de las condiciones de sus hipotecas - abc

Unicaja, condenada a anular 28 cláusulas suelo y devolver lo cobrado de más

La entidad malagueña tendrá que desembolsar más de 225.000 euros para indemnizar a sus clientes hipotecados

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La justicia continúa fallando a favor de las familias y en contra de bancos y cajas en los litigios por las condiciones de los créditos para la compra de vivienda. Más aún desde que el pasado mayo el Tribunal Supremo declaró nulas las claúsulas suelo, que impiden beneficiarse del todo de una bajada del Euribor, en aquellos casos de falta de transparencia. Esta vez, una sentencia del juzgado de lo mercantil número 2 de Málaga ha condenado a Unicaja a anular esas cláusulas de 28 hipotecas por considerarlas abusivas y a devolver a esos clientes lo que por tanto se ha cobrado indebidamente de más.

La entidad malagueña tendrá que afrontar por tanto una indemnización total superior a los 225.000 euros, según cálculos de Adicae, que inició la demanda. En este sentido, la asociación de usuarios bancarios asegura que algunos de los afectados tendrán derecho a una indemnización de más de 30.000. En todo caso, desde la entidad aseguran que la sentencia todavía no es firme, que han solicitado a la jueza encargada del caso una aclaración del fallo y que en función de esa respuesta estudiarán su recurso ante la Audiencia Provincial.

«Nos encontramos ante una cláusula que aparece integrada en una pluralidad de contratos, elaborada, con carácter general, de manera unilateral y previa por la entidad bancaria en la normalidad de los casos, resultando ser la excepción su variación y negociación particular», resume en su fallo la jueza, rechazando la versión de la caja de ahorros de que esas condiciones habían sido pactadas libremente y de común acuerdo entre la entidad y el cliente.

«No constituye una condición general de la contratación que pueda ser considerada abusiva afirmando que fue individualmente negociada con cada uno de los actores prestatarios, resultando libremente pactadas», defendía Unicaja.

Esa ha sido una de las razones esgrimidas por las entidades financieras para mantener las cláusulas suelo en sus hipotecas desde el reciente fallo del Supremo, que únicamente se refería a contratos de BBVA, Novagalicia Banco y Cajamar pero que fue entendida como un fallo que sienta jurisprudencia. En todo caso, la sentencia del Supremo no obligaba a indemnización alguna, frente al carácter retroactivo de la sentencia del juzgado malagueño.

Como fuere, el ministro de Economía, Luis de Guindos, y el gobernador del Banco de España, Luis María Linde, instaron al resto de bancos y cajas a adaptar sus préstamos hipotecarios a esa sentencia, algo que las entidades entendieron únicamente como una obligación de reforzar la información ofrecida al cliente a la hora de imponer una cláusula de este tipo en la hipoteca. Sin embargo, todas han tenido además que elaborar un informe sobre el impacto que tendría en sus resultados eliminarlas, y que el Banco de España ya está estudiando, de cara a una posible retirada masiva de esas condiciones.