Un animador inscribe a los más pequeños en sus actividades
Un animador inscribe a los más pequeños en sus actividades - melia.com

La profesión que triunfa en verano, la de monitor de actividades

Estos técnicos aportan un valor añadido a las estancias de quienes pasan sus vacaciones en hoteles, cruceros o campings con servicio de animación

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Trabajan para que a los demás se les hagan las vacaciones más llevaderas. Para muchos pasan desapercibidos, pero otros encuentran en las actividades que proponen el alivio a su monotonía vacacional o el descanso que les proporcionan al entretener a sus hijos. Hacen de nexo para crear amistades y muchas veces ellos mismos quedan unidos a los turistas. Son los animadores de actividades en hoteles, cruceros o campings; una profesión vocacional.

«De pequeña, cuando iba de vacaciones con mi familia y veía a los animadores siempre pensaba que de mayor quería ser uno de ellos», declara Beatriz Diez, que lleva ya 11 años trabajando en lo que le apasiona. Es el testimonio clave para entender a estos profesionales, que en ocasiones son poco valorados pero aportan a sus lugares de trabajo un valor añadido incapaz de cubrirse de otra manera.

La labor del animador

«Es un departamento que genera satisfacción y valor añadido»El trabajo de los animadores consiste en asegurar que los clientes vuelvan a casa con un recuerdo agradable de sus vacaciones y para ello crean un ambiente distendido y divertido según el tipo de público, aclara desde Acttiv su director general, Ignacio Gil. Esta empresa se encarga de proveer de profesionales a los hoteles de la costa española que externalizan sus departamentos de ocio. Pero también seleccionan y forman jóvenes europeos para trabajar en nuestro país. Los monitores se encargan de organizar las actividades según el perfil del público, programar noches de animación o hacer de relaciones públicas con los clientes.

Desde la cadena de hoteles Meliá, Isabel González indica que no se puede pensar en este departamento como generador de ingresos aunque influya indirectamente, sino concebirlo de manera más amplia, como generador de satisfacción y de valor añadido a la estancia del cliente.

Cariñosos y polivalentes

Hay diferentes grupos de animadores o monitores. A grandes rasgos podemos distinguir a los polivalentes que proponen actividades de todo tipo; otros centran su trabajo en actividades deportivas por su propio perfil atlético; algunos son más específicos, como los infantiles o los DJ's. El animador tipo, «Algunos clientes regresan por el equipo de animación, y eso se agradece»aunque puede variar, responde a unas características bastante definidas: jóvenes extrovertidos que disfrutan con su trabajo. Normalmente están especializados, según señala Isabel, pero puntúa que tengan una base polivalente muy fuerte. En los hoteles Meliá, por ejemplo, trabajan una media de 20 profesionales para los hoteles más grandes, y en los de menor tamaño, entre cinco y diez. En cambio, en los hoteles Playa Senator trabajan seis monitores en verano y uno en invierno. Los animadores que más triunfan son personas jóvenes con mucho entusiasmo, cariñosos y que se desenvuelven bien en el escenario.

El trabajo de animador es sobre todo estacional en el litoral peninsular y en las Islas Baleares, y por ello quienes trabajan en este sitio suelen compaginar la profesión con sus estudios el resto del año. En las Islas Canarias la plantilla de animadores sufre menos variaciones en invierno.

«Buscaba un trabajo dinámico, y en mi país no había posibilidades», declara Alexandre Brito, portugués afincado en España. Él estudió INEF (Educación Física y Deporte) y ahora trabaja en Meliá un mínimo de 8 meses al año, y el resto, según necesidades de la empresa.

Beatriz comenzó haciendo de clown en fiestas, después trabajó con varias empresas de animación en Valladolid proponiendo actividades y talleres de todo tipo hasta que se decidió a estudiar Animación Turística. Su primer trabajo lo consiguió en un camping de Gerona y tras pasar por los hoteles de Menorca, aterrizó hace diez años en Lanzarote, el Hotel Princesa Yaiza. La joven, que soñaba con dedicarse a esto e incluso aprovechaba las reuniones familiares para organizar concursos y clases de baile, ahora es jefa de animación del hotel donde trabaja todo el año.

«No es algo que se busque, pero pasa muy a menudo con algunos clientes que regresan año tras año por el equipo de actividades, y eso se agradece mucho», señala Alexandre cuando le preguntamos si ha formado amistad con los clientes. «Da bastante alegría ver caras conocidas con el paso de los años, aunque nunca debes olvidar que el trato debe ser cordial a la vez que profesional», añade Beatriz sobre el mismo tema.

Una jornada «especial»

Un animador suele tener el contrato laboral de 40 horas, aunque el horario es especial respecto a otras profesiones. Normalmente trabajan dos horas por la mañana, otras dos por la tarde y cuatro por la noche, cubriendo así las necesidades de los programas de animación. Desde Acttiv resaltan que sus contratos cubren manutención y alojamiento en el hotel con un sueldo de 1.000 euros al mes para los jóvenes sin experiencia y hasta 1.900 euros brutos de los jefes de animación. Ellos se encargan de estos profesionales y de las actividades de más de 150 hoteles que tienen externalizado el servicio de animación.

Beatriz señala la suerte que tiene al poder librar 2 días a la semana, en los que disfruta de las posibilidades que ofrece Lanzarote. «Estoy encantada», resalta.

El camino a seguir

Es una profesión poco valorada entre el resto de trabajadores del hotelEn Meliá los animadores pasan un estricto proceso de selección y después hacen un cursillo propio con dos semanas de prácticas. Desde Acttiv, informan de que a la hora de seleccionar candidatos valoran sobre todo el dominio de idiomas y si tienen formación previa como el grado superior en Animación y en Actividades Físicas. Para quienes no tienen experiencia, ofrecen cursos «on-line» de iniciación a la animación, pero también tienen acuerdos con las comunidades autónomas para formar y contratar jóvenes desempleados.

Desde Playa Senator, aunque informan de que el perfil profesional de estos monitores responde a estudios de grado medio como animación sociocultural, o universitarios como INEF e incluso Turismo, realizan cursos de selección anuales internos. Así, en la mayoría de los casos estos monitores realizan, además de la formación previa en en el ámbito, cursos que la mayoría de hoteles o empresas de animadores ofrece.

«Es una profesión valorada por los responsables de la empresa y la dirección, pero los trabajadores de otros departamentos piensan que este trabajo se limita a jugar y pasárselo bien, y no es así», señala Alexandre. Beatriz piensa que «hasta que no se conoce en profundidad no se valora lo suficiente». Para ella, hace unos años «se pensaba que cualquiera podía trabajar de animador para pasar un verano divertido», pero en realidad un buen animador requiere unos requisitos que no mucha gente tiene.