Los españoles siempre piensan en volver
José Miguel Jurado vive desde hace dos años y medio en Berlín - jose-pablo jofre

Los españoles siempre piensan en volver

El año pasado unos 28.000 ciudadanos emigraron desde España a Alemania, un 44,7% en comparación con el año anterior

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Según la OCDE, de los europeos del sur que han venido a probar suerte a Alemania,los españoles son los primeros en regresar: uno de cada tres inmigrantes españoles en este país vuelve a casa al cabo de un tiempo, seguidos de los griegos -la mitad permanece-. Pero están los que se quedan: la OCDE apunta que a raíz de la crisis, la emigración española en Alemania entre 2007 y 2011 repuntó en un 50% y creciendo: el año pasado unos 28.000 españoles emigraron a Alemania, un 44,7% en comparación con el año anterior.

Más de un millón de personas emigraron a Alemania en 2012, una cifra que no se alcanzaba desde hace 17 años. La mayoría de ellos, 765.000, son de procedencia europea, sobre todo del este y del sur de Europa. En primer lugar se ubican los polacos (176.000), les siguen los rumanos (116.000) y, en tercer lugar: los búlgaros (59.000). En el cuarto lugar están los griegos, luego españoles e italianos.

Casi la mitad de los inmigrantes llegados a Alemania ha finalizado estudios superiores, «lo que ayuda a que encuentren fácilmente una ocupación relacionada con sus estudios y en menos tiempo». Esto, a pesar que dos tercios vuelve por la dureza del idioma, las trabas a la hora de encontrar piso o el choque con el «modus operandi» germano. Quedará finalmente por ver si la emigración de la periferia europea hacia Alemania disminuirá la competitividad de estos países al medio plazo.

José Miguel jurado (31 años). Fontanero

Este sevillano se fue por la presión económica. Vive desde hace dos años y medio en Berlín, sin embargo «vivir fuera de tu país es difícil»: «Empezando por el idioma y acabando con el clima».Comienza a encontrar cosas buenas, «pero para eso necesitas cruzar un calvario». El idioma es lo más difícil: «Para encontrar amistades, trabajo o pedir una barra de pan». Le gustaría volver: «Es mi país, mi lengua materna y mis costumbres, pero ahora, tal y como esta el panorama me da miedo regresar». Lo triste dice es que «tengamos un país que es la envidia de los alemanes, por el clima, la comida y la gente, y que nosotros debamos emigrar». Si le dieran la oportunidad, «volvería de cabeza».

Telisa Martell (41 años). Cantante

Para esta canaria emigrada hace tres desde París, la mayor dificultad es -nuevamente- el idioma: «parece una tontería, pero hay que dedicarle un esfuerzo y concentración considerables justamente cuando se está buscando trabajo, organizando la mudanza y haciendo planes de vida». Sin embargo, a través del idioma se conoce la cultura, dice: «Hay ciertos hábitos incomprensibles para uno y otro y lo difícil es no juzgarlos sino que entender y adaptarse en la medida de lo posible». A pesar de haber cambiado varias veces de país, aquí «he terminado de entender aquella frase «Todo depende del cristal con el que se mire» y agrega que «uno siempre espera volver a su tierra, es algo que está presente; y ¡así se pasa la vida!»., comenta.

Rubén Vidal (43 años). Artista visual

«Aquí en Alemania no es fácil percibir los matices en el lenguaje no verbal; tienen otros códigos muy diferentes», pero «todo es posible con rigor y trabajo», comenta este alcañizano que ha venido a este país junto a su mujer, una investigadora bioquímica. «La oferta cultural, la mezcla de gentes y, al mismo tiempo, la tranquilidad y el silencio» son incomparables asegura este artista español. Rubén Vidal lleva algo más de tres años en Berlín y no tiene nada claro si algún día volverá a España: «Temo convertirme en apátrida. Aquí he encontrado esa actividad no impuesta, sino adaptada a mis necesidades de cada momento», asegura.