El juez ordena prisión eludible bajo fianza de 2,5 millones para Miguel Blesa
Miguel Blesa, expresidente de Caja Madrid - efe
citado de urgencia

El juez ordena prisión eludible bajo fianza de 2,5 millones para Miguel Blesa

Miguel Blesa está acusado de causar un perjuicio de 500 millones a la entidad en la compra de un banco en Florida

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Miguel Blesa tendrá que depositar hoy una fianza de 2,5 millones de euros si no quiere pasar una segunda noche en la prisión de Soto del Real, donde ayer lo envió el titular del Juzgado de Instrucción número nueve de Madrid. El juez Elpidio José Silvia Pacheco, que considera riesgo de fuga y de destrucción de pruebas, acusa al ex presidente de Caja Madrid de haber provocado a la entidad financiera un perjuicio económico de más de 500 millones de euros en la compra del City National Bank de Florida, en 2007.

El magistrado, que ayer citó de urgencia a Blesa en los Juzgados de Plaza de Castilla, entiende que éste pudo cometer delito societario, apropiación indebida, administración desleal y falsedad en documento público. Blesa, para el que el denunciante –el sindicato Manos Limpias– pedía una fianza de tres millones de euros, también está imputado por el crédito fraudulento de 26,6 millones que Caja Madrid concedió a las sociedades de Gerardo Díaz Ferrán y Gonzalo Pascual.

Respecto a la compra del National Bank de Florida, el juez acusa al banquero de «la ausencia de un análisis mínimamente solvente de viabilidad y de riesgo asumible, el estudio abiertamente insuficiente del nicho de mercado, el pago de un sobreprecio y la ausencia de sometimiento a los controles administrativos preceptivos».

Informe del Banco de España

Elpidio José Silva se ha valido de un informe del Banco de España para determinar que el valor de la entidad norteamericana era de 581 millones de dólares –pese a que en libros recogía 1.121 millones– «frente a lo abonado como precio de compra, 927.000.000 dólares más 190.000.000 dólares, venta más opción de compra». El magistrado, en un auto muy vehemente, acusa a Miguel Blesa de haber incurrido en un «nivel de ignorancia deliberada constitutivo, al menos, de dolo eventual;e indiciador de un dolo directo». Califica las pérdidas de 500 millones de euros como «plenamente previsibles y anticipables (...) no eventos fortuitos o cursos causales de todo punto inesperables».

Es más, el titular del Juzgado de Instrucción número 9 de Madrid afirma que «en la hipótesis más favorable al imputado Miguel Blesa» se dio una «ausencia total de la mínima diligencia en la gestión y destino proyectado para los fondos de Caja Madrid, máxime ante una cuantía tan elevada». El juez se permite bromear con una «tormenta perfecta» que «no dependió de constantes climatológicas, sino del propio proceder del imputado.

El juez también considera muy grave la actuación de Miguel Blesa respecto a línea de crédito de 26,6 millones de euros relacionada con el Grupo Marsans «sin avisar al Banco de España» ni a la Consejería de Economía de la Comunidad de Madrid». Reprocha a Blesa haber provocado en Caja Madrid unas pérdidas de al menos 12,6 millones de euros por unos préstamos a las empresas de Gerardo Díaz Ferrán y Gonzalo Pascual sin ninguna garantía:las posibilidades de devolución quedaban «al albur de quien recibe los fondos», dice.

«Ignorancia o dolo»

El magistrado se muestra especialmente duro en sus razonamientos:«Miguel Blesa, junto al Comité Financiero, vino a quebrantar y volatilizar de tal forma todos los controles de riesgo, vino a pulverizar, hasta tal punto, su obligado buen hacer en la gestión bancaria que mediante su proceder incurrió, como poco, en ignorancia deliberada o dolo enventual».

El magistrado basa sus argumentos en un rosario de tratos de favor de los que dispuso el expresidente de la patronal. Primero, los créditos se concedieron a las sociedades personales de Díaz Ferrán –encarcelado por orden de la Audiencia Nacional– y de Gonzalo Pascual –fallecido–, Holdisan Inversiones y Parihol Inversiones, «meras sociedades patrimoniales, carentes por definición de flujo de negocio» y «en ningún momento se indicó «el destino concreto del dinero». El juez denuncia que Blesa descuidó totalmente los fondos de Caja Madrid. Dio los créditos a las empresas sin pignorar las acciones a favor de la entidad:«Es como si se prestase un capital a un particular para la compra de una vivienda y, en vez de hipotecarse ésta a favor del prestamista, se le impusiera al prestatario la mera obligación, sin más, de no gravar la vivienda en el futuro a favor de terceros».