La embajada española califica el ataque del «Telegraph» como «irresponsable e interesado»
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La embajada española califica el ataque del «Telegraph» como «irresponsable e interesado»

La acusación de insolvencia de España por un periodista del diario, desmentida por el FMI, se enmarca en la intensificación del debate euroescéptico en las filas «tories» y la prensa afín

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La Embajada de España en Londres va a enviar en las próximas horas al «Daily Telegraph» una carta al director para contestar a las tesis defendidas por uno de sus periodistas económicos de mayor peso, Jeremy Warner, en un artículo en el que invitaba a los ciudadanos británicos a «sacar su dinero de España mientras puedan» ante el presunto riesgo de insolvencia del país. Para la legación española en la capital británica, los comentarios son «altamente irresponsables, técnicamente mal fundados y, probablemente, interesados», según explican a ABC, y así quieren explicarlo a los lectores del «Telegraph», el diario de calidad más leído en Reino Unido.

Un portavoz del FMI desmintió las tesis recogidas en el artículo

En su análisis, Warner, anterior responsable de la sección de Economía del rotativo, defiende que el último informe de situación del Fondo Monetario Internacional (FMI) «se acerca lo más posible a decir que España es insolvente que podría encontrarse en un informe oficial». Aunque reconoce que «el informe no lo dice así de tajante porque el FMI es dem asiado diplomático para ese tipo de lenguaje», concluye en el artículo publicado el viernes en su blog que «ese es el significado real de sus últimas previsiones».

En medios financieros españoles preocupa la explícita llamada a la retirada de depósitos que realiza Warner, percibida como irresponsable –según reconoce el mismo–, de la que salva a los titulares de cuentas del Santanter UK.

Agravación del debate sobre la UE

El mismo domingo, un portavoz del Fondo en Washington rechazaba el análisis, asegurando que es «incorrecto» hablar de la «insolvencia» de España en base a las proyecciones contenidas en el reciente informe de situación de la institución multilateral, publicado el mes pasado. «Desde el punto vista del FMI, es incorrecto interpretar que las proyecciones del informe Fiscal Monitor insinúan que España es insolvente», explicaba un portavoz del FMI, según Efe.

El comentario de Warner llegaba en un fin de semana de alto voltaje informativo en Reino Unido en torno a la cuestión que ha secuestrado el debate político en el país: las divisiones internas dentro del Partido Conservador en torno a la pertenencia a la UE. Esta misma semana, se espera que un centenar de diputados «tories» voten en contra –en una medida sin precedentes en medio siglo– del programa legislativo de su propio gobierno, anunciado el miércoles pasado por la Reina Isabel II en el parlamento.

Un tercio del grupo parlamentario de David Cameron tiene previsto expresar su pesar por la ausencia de un proyecto de ley sobre el referéndum europeo anunciado por Cameron, si gana las elecciones, en 2017. Y el gobierno, en un gesto que los observadores analizan como de extrema debilidad, ha autorizado incluso al centenar de diputados conservadores con puestos de rango ministerial a votar «según su conciencia». Al menos dos pesados del Ejecutivo, los titulares de Educación, Michael Gove, y de Defensa, Philip Hammond, han manifestado públicamente este fin de semana que optarían por el abandono de la UE si la consulta tuviera lugar hoy. Ambos son considerados como serios candidatos a competir por el liderazgo del partido en el futuro.

Este corrimiento hacia tesis euroescépticas en las filas conservadoras –un 60% de los militantes de este partido defiende el abandono de la UE, según un sondeo reciente– se ha producido también, de forma general, entre la opinión pública, y también en la prensa conservadora. Los tabloides «The Sun» (2,2 millones de ejemplares diarios vendidos de media en abril) y «The Daily Mail» (1,8 millones), por un lado, y «The Daily Telegraph» por otro (con una difusión de 549.000 ejemplares, frente a los 196.000 de «The Guardian»), encabezan la tradicional alergia europea de la prensa conservadora británica.

Una larga tradición de ridiculización del proceso de integración europeo que, con la crisis del euro, opta a menudo por magnificar hasta la exageración infundada las dificultades de los países más aquejados por la crisis de la deuda, entre ellos España. Ya en junio del año pasado, el propio « Telegraph» titulaba sin matices: «España e Italia serán rescatados tras un acuerdo de 600.000 millones de libras». El diario conservador abre sus páginas de Economía de este lunes con una entrevista en Toledo con el arzobispo Braulio Rodríguez, bajo el siguiente titular: «Arzobispo español advierte contra el riesgo de colapso social en la eurozona».

Algunas analistas interpretan estos habituales cantos de cisne sobre la Moneda Única en el contexto de la débil posición en que quedaría la City londinense si se consagra la unión bancaria. Un escenario en el que, según temen en el sector financiero británico, un núcleo duro de la UE en torno al euro impondría la regulación de los mercados y productos financieros a las plazas fuera de la eurozona, con Londres a la cabeza.

En general, lo que se percibe como un ensañamiento con los problemas de los países del sur de Europa generadaba el año pasado, cuando el debate sobre el posible rescate a España o Italia era más fuerte, la sensación de tener que pagar una « prima de riesgo mediática», según recogía este diario. Una situación de la que se hacía eco el propio embajador de España en Londres, Federico Trillo, en la primera entrevista concedida tras su llegada, publicada por ABC: «Parte de la prensa británica tiene una imagen de España injusta e irreal», decía el ex ministro de Defensa.