conflicto laboral

Los pilotos «judicializarán» sus relaciones laborales con Iberia

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Los pilotos de Iberia acordaron este miércoles por unanimidad en asamblea la "judicialización de sus relaciones laborales", es decir, recurrir ante los tribunales -en este caso, la Sala de lo Social de la Audiencia Nacional- cualquier decisión de la compañía que estimen "lesiva" para sus intereses. Tomaron esta decisión, a propuesta del sindicato que los representa de forma mayoritaria (el SEPLA), por la intención de la aerolínea de aplicarles -empezando por una rebaja salarial ya este mismo mes de abril- los términos del acuerdo de mediación suscrito el pasado 14 de marzo con la mayoría de los sindicatos que ponía fin a las últimas huelgas.

Los 1.500 pilotos que tiene la compañía (el 7% de la plantilla) se desmarcaron del pacto propuesto por el mediador, Gregorio Tudela, que incluía el despido de 258 de ellos dentro del plan global de ahorro de costes, por entender que no ofrecía "garantías suficientes" sobre el futuro de Iberia. Tampoco estaban de acuerdo con que recogiera condiciones distintas para ellos que para otros colectivos, por ejemplo, que en su caso los mayores de 60 años tengan que acogerse de manera forzosa al ERE, o que su ajuste salarial (y el de los tripulantes) duplique al de los trabajadores de tierra (un -14% frente a un -7%) sin tener cuenta otros recortes anteriores. Tampoco les convencen los incrementos que la empresa pretende introducir tanto en el número de días de ocupación como, sobre todo, en el límite de horas de vuelo, así como la reducción que persigue para los tiempos de escala.

Y es que en todos estos ámbitos, incluso en el de los despidos, son mejores las condiciones que recogía el laudo arbitral que cerró el 24 de mayo de 2012 -parece que en falso, a la vista de los desencuentros sucedidos después- su último conflicto con la dirección de Iberia. De hecho, la empresa lo tiene recurrido ante la Sala de lo Social de lo Tribunal Supremo, aunque el sindicato de pilotos (Sepla) sostiene que se encuentra en vigor mientras la justicia no resuelva su anulación. La aerolínea, no obstante, insiste en que solo aplicará el acuerdo general de hace un mes que, según el mediador, también sería de obligado cumplimiento para los pilotos pese a no firmarlo.

Nuevo ejecutivo

Los acontecimientos se podrían precipitar si este viernes -cuando se conozcan los resultados de la votación de los pilotos sobre el citado acuerdo- se confirma la negativa de la mayoría del colectivo a los términos del mediador, como este miércoles les pidió el dirigente del Sepla Justo Peral. De momento, desde el sindicato mantienen abiertas las negociaciones técnicas con la aerolínea, pero entienden que debería ser el nuevo consejero delegado, Luis Gallego -un especialista en bajo coste (Vueling e Iberia Express) que sustituye desde el lunes al controvertido Rafael Sánchez-Lozano-, quien les convoque a una reunión para buscar alguna solución, algo que según fuentes cercana a la compañía se antoja "altamente improbable" por ahora.

Mientras tanto, los sindicatos mayoritarios entre los tripulantes de cabina y los trabajadores de tierra (CC OO, UGT, Sitcpla, Asetma, USO y CTA-Vuelo, que representan al 93% de la plantilla) suscribieron este miércoles con la empresa un acuerdo para prorrogar hasta finales de 2015 el ventajoso ERE ya vigente en Iberia desde 2001, como recoge el pacto de mediación de mediados de marzo. Se establece un cupo anual de despidos -en total, se verán afectados 2.882 empleados de esos dos colectivos, de los cuales se prevé que el 80% salgan este mismo año- "susceptible de revisión entre las partes", así como un calendario de salidas que se irá fijando "en función de las necesidades de producción". A su vez, ambos colectivos (también los pilotos) han de alcanzar un acuerdo sobre productividad con la compañía antes de mediados de abril si quieren evitar una rebaja salarial adicional del 4%.

De otro lado, el grupo IAG -donde son socios Iberia y British Airways- anunció este miércoles un acuerdo con el fabricante estadounidense Boeing para adquirir nuevos aviones de largo radio, aunque en el caso de la aerolínea española la dirección del 'holding' -encabezada por el consejero delegado, el controvertido Willie Walsh- precisa que solo se materializarán los pedidos cuando "se haya reestructurado y reducido su base de costes" de tal modo que "se encuentre en posición de crecer de manera rentable".