Las nuevas condiciones que exigen los bancos para otorgar una hipoteca
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Las nuevas condiciones que exigen los bancos para otorgar una hipoteca

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Las condiciones para conseguir financiación al comprar una casa han cambiado con las reformas para el saneamiento, la necesidad de dar salida al «stock» del ladrillo y la falta de liquidez agravada por la recesión. Pese al mínimo histórico del indicador de referencia más frecuente para las hipotecas, el Euríbor, cada vez es más difícil conseguir un crédito bancario. Estas serían las nuevas tendencias, según datos de HelpMyCash.com:

-Los bancos ya no ofrecen financiación al 100% para pisos comprados a particulares y el máximo se sitúa en el 70 o el 80%. De este modo, para un inmueble de 100.000 euros, el interesado tendría que tener ahorrado unos 36.000 euros. Si no tienes dinero para la entrada, siempre puedes optar por un piso de banco financiado en su totalidad.

-Los diferenciales sobre las hipotecas son más altos que antes de estallar la burbuja inmobiliaria. Hoy en día son superiores al 2% frente al 0,25% o 0,50% de hace unos años. Estos diferenciales y las cláusulas suelo incluidas en la letra pequeña impiden que el bajo Euríbor actual impulse a la compra de vivienda.

-Si antes solo era obligatorio contratar de forma complementaria un seguro contra incendios, y ya en 2011, uno del hogar y otro de vida; hoy en día es necesario firmar un seguro de desempleo y realizar ingresos en un plan de pensiones.

-Los plazos ya no son para toda la vida como antes. Los periodos de amortización de una hipoteca se han rebajado de 50 y 40 años a los 30 como límite.

-Comisiones como las de apertura, estudio, mantenimiento e incluso cancelación cada vez son más caras.

-Ante la rebaja del Euríbor como consecuencia del mínimo histórico de los tipos de interes (0,75%), algunas entidades optan por referenciar los créditos al IRPH, que cotiza actualmente en el 3%.

-Los bancos, además, son cada vez más exigentes con el tipo de cliente al que conceder la hipoteca. Las altas tasas de morosidad y de paro exigen seleccionar a usuarios solventes con nóminas altas y sin riesgo de incurrir en el desempleo.