La gran banca tendrá que explicar a Bruselas cómo sortearía otra crisis sin ayudas
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La gran banca tendrá que explicar a Bruselas cómo sortearía otra crisis sin ayudas

La EBA pide a 39 principales entidades europeas, entre ellas el Santander y BBVA, que elaboren planes de contingencia que sirvan mientras la unión bancaria no establezca un mecanismo de resolución común

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Bruselas empieza a tomar medidas para que una posible crisis futura no coja desprevenido al sistema financiero. La Autoridad Bancaria Europea (EBA, por sus siglas en inglés) hizo ayer una recomendación formal a los principales bancos de la Unión Europea, entre ellos el Santander y BBVA, para que elaboren planes de recuperación para finales de 2013, según informó el supervisor bancario comunitario.

Es decir, insta a las grandes entidades financieras del Viejo Continente —aquellas transfronterizas, esto es, que operan en más de un país, y de riesgo sistémico— a explicar cómo sobrevivirían —cómo repondrían sus niveles de capital y fondos— ante una crisis sin necesidad de recurrir a ayudas públicas.

En concreto, la recomendación ha sido remitida a un total de 39 bancos. De ellos, 15 ya han empezado a esbozar esos planes bajo la supervisión del Consejo de Estabilidad Financiera, según el comunicado de la EBA.

Esos planes de recuperación o contingencia deberán contener «información general pero completa», dice la EBA, de la institución y su estructura de gobierno; la lista y descripción de las opciones que barajaría el banco ante una situación de crisis, así como una evaluación de su ejecución e impacto, y las medidas que la entidad pretende aplicar para facilitar, en el futuro, la actualización del plan de recuperación o de su aplicación en tiempos de crisis.

Hacia la unión bancaria

«El objetivo de la recomendación es alentar al desarrollo de planes de recuperación y fomentar la convergencia sobre los estándares más altos de la Unión», explica el supervisor bancario, que justifica su recomendación en base a su mandato de contribuir al desarrollo de planes de resolución y recuperación eficaces y coherentes por parte de la banca.

Pero además esos planes servirán mientras no se implante un marco europeo de recuperación y resolución de entidades financieras, tal y como propuso la Comisión Europea en junio de 2012, en lo que es un paso previo hacia la unión bancaria.