Los inversores extranjeros vuelven a confiar en la deuda española

Los títulos soberanos en manos foráneas crecieron en noviembre en 4.780 millones, algo que sólo había ocurrido otra vez en todo 2012

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Son solo ligeros síntomas de mejora a la espera de una recuperación firme, pero la economía española sigue ofreciendo en las últimas semanas señales esperanzadoras. Al pronunciado descenso de la prima de riesgo nada más comenzar el año se suma otro dato que invita a confiar en una tregua de los mercados: la deuda en manos de extranjeros creció en noviembre en 4.780 millones de euros, algo que sólo había ocurrido una vez en todo el año 2012, en septiembre, según datos facilitados por el Tesoro.

Tras esta subida, las letras, bonos y obligaciones que están en manos de no residentes alcanzaron el mes pasado los 214.388 millones de euros, todavía por debajo del récord que se alcanzó a mediados de 2011, por encima de los 300.000 millones de euros.De la cifra total, unos 184.864 millones están en bonos y obligaciones, y 29.524 millones en letras.

La cartera de deuda en manos de foráneos ha ido recuperándose paulatinamente desde el mínimo anual que tocó en julio en el entorno de los 194.000 millones de euros. La fuerte subida que experimentó en septiembre (en 18.402 millones de euros) y la registrada en noviembre ha permitido esta recuperación.

A pesar de todo, el volumen de deuda en manos de extranjeros en lo que va de año sigue siendo negativo, dado que desde diciembre pasado, se ha reducido en 67.000 millones de euros.

Más señales esperanzadoras

En cualquier caso, el regreso de los inversores a la deuda española se suma a otros síntomas de esperanza para nuestra economía. Todos los expertos apuntan, por ejemplo, a que este puede ser el año del Ibex. Tras cerrar 2012 con una caída acumulada del 4,66% y sumar cuatro ejercicios consecutivos en «números rojos», las previsiones de los analistas son que este año la Bolsa española inicie la remontada, que cifran entre un 10% y un 20%, lo que le permitiría recuperar los 10.000 puntos.

Mientras, los problemas de financiación siguen reduciéndose poco a poco. El Tesoro logró colocar toda la deuda prevista para 2012 antes de que cerrase el año y reduciendo notablemente los costes. Además, desde que en agosto de 2012 llegó al 7,6%, el bono española a diez años ha ido reduciendo progresivamente su rentabilidad hasta situarse en el 5,04%. Aunque sigue suponiendo un coste elevado para la financiación del país, de seguir a la baja reduciría las posibilidades de que España pida ayuda al BCE.

Y mientras el ministro de Economía anunciaba hace unos días que se creará empleo en el último trimestre del año, el otro gran caballo de batalla del Gobierno, el objetivo de déficit público cada vez parece más cercano. En septiembre cerró en el 5,3%, a un punto del tope del 6,3% para 2012. Las agencias de «rating» han valorado incluso el esfuerzo de las autonomías y Hacienda aseguró este martes que sus presupuestos garantizan que en 2013 cumplirán.

Además, el crecimiento de las exportaciones y el regreso del capital extranjero en los últimos meses están permitiendo corregir de forma acelerada el déficit comercial, reequilibrando la balanza de pagos. La mejora de la competitividad, fruto sobre todo de la reducción de costes laborales, también ha permitido la implantación de las nuevas líneas de producción en España de Ford, Renaul y Fiat. El Gobierno espera que más marcas sigan el ejemplo y relocalicen su actividad en nuestro país.