Aventura

Remando por CRIS entre La Gomera y Antigua

El equipo «Remolón» pretende apoyar y dar visibilidad a la Fundación CRIS atravesando el Atlántico a remo. Además, donará para sus investigaciones el dinero recaudado

Pedro Sardina
MadridActualizado:

Alas 11.00 horas del 14 de diciembre dio comienzo la travesía a remo del océano Atlántico bajo el nombre de Talisker Whisky Atlantic Challenge. La regata de este año está compuesta por 25 equipos de 16 países de todo el mundo, incluidos los primeros equipos noruegos y chinos, además del primer equipo español. Los participantes dejaron atrás las costas de La Gomera, Islas Canarias, para remar 3.000 millas a través del océano Atlántico hasta el English Harbour (Antigua y Barbuda), pasando entre 35 y 90 días en el mar.

Dos españoles forman el único equipo español en participar en la regata. Se trata del equyipo «Remolón», formado por el madrileño Jesús de la Torre, de 64 años, y el gallego Jorge Pena con 53 años. Llevan preparándose para este desafío tres y dos años, respectivamente. Ambos cuentan no sólo con muchos años de amistad a sus espaldas sino también con mucha experiencia en el mar.

Durante mucho tiempo, De la Torre ha soñado con remar en el Atlántico, y la regata Talisker Whisky Atlantic Challenge también se ha convertido ahora en el sueño de Pena. Ambos se embarcan en el desafío de ser el primer equipo español en este evento y están dispuestos a recaudar fondos para la lucha contra el cáncer.

El bote es un viejo, pero marinero bote de 7 m de eslora por 1,95 m de manga, diseño de Rowsell & Morrison, está construido en contrachapado marino recubierto de tres capas de resina epoxy. Su peso es de unos 250 Kg y, en plena carga, puede llegar a desplazar unos 1.000 Kg. Construido en Inglaterra en 2006, ya ha realizado el cruce del Atlántico en dos ocasiones, en 2007 y 2009, en ambos casos tripulado por remeros británicos y fue remozado para cruzar en 2013, cruce que finalmente no realizó. Va equipado con dos puestos de remeros, de banco móvil. Los remos son de fibra de carbono, así como su timón y su orza. Estos últimos son intercambiables entre sí. Posee dos cabinas que se pueden cerrar herméticamente. La más “grande”, situada a popa, funciona como habitáculo donde los remeros podrán descansar y cobijarse en caso de temporal.

Antes de la salida hablamos con Jorge Pena para que explicada el proyecto.

¿Qué es Remando por CRIS?

Nuestro equipo se llama «Remolón Remando por CRIS», porque CRIS Contra el Cáncer es la Fundación a la que hemos querido dar visibilidad y, a ser posible, apoyar económicamente en caso de que recaudásemos fondos suficientes con nuestro desafío. Se trata de una fundación sin ánimo de lucro que financia y promueve proyectos de investigación contra el Cáncer.

¿Cómo surgió la aventura?

La idea de participar en la Talisker Whisky Atlantic Challenge surgió de mi compañero Jesús de la Torre, que hace unos años vio un vídeo en internet sobre el cruce del Atlántico a remo. La aventura le resultó tan alucinante que decidió que eso tenía que hacerlo. Originalmente iba a hacerlo con otro amigo suyo, pero este cayó enfermo, y como Jesús me conoce desde hace muchos años (él es de la pandilla de amigos de juventud de mi hermano mayor) y como él me ha acompañado en tantas travesías a vela, me pidió que le buscase a alguien para acompañarle, sabiendo que al final iba a ser yo quien lo hiciese.

¿De dónde han sacado los recursos económicos?

La mayor parte ha salido del bolsillo de Jesús, aunque también hemos hecho un sistema de venta de millas virtuales (en el que a cambio ofrecemos el envío de un diploma acreditativo personalizado, entrar en un sorteo para viajar a La Gomera para ver la salida, el envío de tres postales personalizadas desde el Atlántico, una en la salida, otra al atravesar la milla comprada y otra al llegar, además del envío de un libro que editaremos al finalizar la aventura con las mejores imágenes comentarios y anécdotas de la travesía.) Además muchos amigos y empresas nos han apoyado económicamente con pequeñas cantidades o en especie.

¿Por qué remando?

El desafío es hacerlo a remo, tomando parte en la regata internacional Talisker Whisky Atlantic Challenge, sin asistencia, que desde el año 2012 viene organizando este evento de cruce del Atlántico a Remo y en la que seremos el primer equipo totalmente español que participa. Anteriormente hubo otros pocos españoles que realizaron el cruce a remo, pero lo hicieron por su cuenta, o bien en otra competición.

¿Cuánto se ha tardado en organizar todo?

Jesús lleva con esto en la cabeza desde hace cuatro años, pero llevamos preparando y organizando nuestra participación, más intensamente, desde hace unos dos años.

¿Qué seguridad tiene el barco?

Se trata de un bote de remo oceánico que ya ha cruzado dos veces con dos equipos ingleses y que hemos adquirido de segunda mano y al que hemos remozado de pies a cabeza. El bote está dividido en compartimentos estancos que lo hacen prácticamente insumergible, además su cabina, cerrada herméticamente, y un lastre de 150 litros de agua potable, que no podremos consumir, bajo pena de descalificación o penalización, salvo caso de emergencia, hacen que sea auto adrizable. Por otro lado contamos con todos los elementos de seguridad, desde balsa salvavidas, una radiobaliza EPIRB y tres PLB´s, chalecos salvavidas oceánicos auto hinchables con arnés, arneses de seguridad, trajes de supervivencia y el resto de elementos de seguridad habituales. Como singularidad, en nuestro caso, contaremos con un aparato que aún no se comercializa, de la empresa Mensoft, llamado Hydra, que enviará periódicamente y vía satélite nuestras constantes biomédicas a un médico en tierra, desde donde podrán vigilar nuestro estado de salud durante la travesía.

¿Qué aparatos de navegación tiene el barco?

El bote está muy bien equipado, en el que contamos con GPS (además de un GPS de mano, y el programa Open CPN en un ordenador portátil), AIS, Reflector activo de Radar, VHF (y VHF de mano), dos teléfonos por satélite Iridium, con el que mantendremos contacto permanente con la organización y un Fleet One de Inmarsat que además nos permitirá enviar pequeños archivos de imagen, tener correo electrónico y acceder a webs meteorológicas. Todo ello alimentado únicamente con paneles fotovoltaicos.

¿Cómo está prevista la organización en el barco?

Aunque el barco está dotado con dos puestos de remo de banco móvil, durante más del 95 por ciento del tiempo remaremos uno solo, estableciendo turnos de dos horas. En principio remaremos cada uno durante diez horas al día, permaneciendo el bote a la deriva, a merced de la corriente y los Alisios, durante cuatro horas. De esta forma podremos dormir cada uno durante seis horas seguidas. Pero según nos veamos físicamente, o si las circunstancias lo exigen, podremos cambiar a un sistema de remo durante las 24 horas de la jornada, dos horas sí, dos horas no.

¿Qué comerán?

La alimentación es uno de los puntos clave de la travesía, ya que deberemos prever un consumo diario, para 70 días, de entre 5.000 y 6.000 Kcal cada uno. Cotidianamente se consumen entre 1.500 y 2.000 Kcal. Además de ingerir 10 litros de agua al día cada uno. Por ello, y debido al escaso espacio de estiba, comeremos básicamente preparados liofilizados, barras energéticas, geles y frutos secos. El agua que necesitaremos para hidratar los alimentos y beber deberá ser únicamente agua de mar desalinizada, proveniente de nuestra desalinizadora que se alimentará también con los paneles solares. Pero de vez en cuando podremos amenizar nuestro menú con lo que pesquemos, y en días especiales, como Navidad, algún capricho ibérico envasado al vacío.

¿Cómo será el aseo personal?

Lo haremos con toallitas higiénicas biodegradables, y aprovechando los chubascos para darnos, cuando toque, una ducha. Nuestro wc será un cubo, con bolsas hechas con fécula de patata, también biodegradables. Durante la travesía no podremos arrojar al mar nada que no sea orgánico, siendo sometidos al final de la prueba a una inspección, por parte de la Organización, para comprobar que llevamos todos los residuos no orgánicos con nosotros.

Sin ayuda exterior ¿quiere decir que no llevarán ni un barco de apoyo?

Deberemos ser completamente autosuficientes en todos los sentidos durante toda la travesía, no obstante, la Organización «seguirá» a la flota con dos veleros de unos 40 pies, de forma que en caso de activación de la radiobaliza (emergencia), teóricamente podremos tener a uno de los veleros a nuestro lado en un período máximo de 4 ó 5 días. Hay que tener en cuenta la dificultad de tener «controlada» a una flota de 28 botes durante 3000 millas, ya que al haber botes de 4, 3, 2 y 1 remero, desde pronto, las distancias entre los botes pueden llegar a ser muy grandes.

¿En que se han basado los entrenamientos?

Desde que empezamos a preparar la prueba, físicamente nos hemos entrenado en gimnasio, en sesiones de unas dos horas y media, tres o cuatro días a la semana, completándolo, desde que tenemos el bote, con sesiones de remo en el mar, incluso, en ocasiones, en horas nocturnas. Como desde hace año y medio el bote lo teníamos en Galicia y Jesús vive en Madrid, entrenábamos juntos sólo los fines de semana, festivos y vacaciones. Sin embargo, los que ya han participado en esta prueba dicen que la parte física representa aproximadamente un 30% y la mental un 70%. Para ello hemos contado con la ayuda de un coach de primera línea, Juan Carlos Álvarez Campillo, que entre otros ha sido coach de medallistas olímpicos como Carolina Marín (Bádminton) y Ángela Pumariega (vela) o ayudando a Julen Lopetegui con la Selección española de fútbol. Técnicamente hemos tenido que asistir a una serie de cursos obligatorios en Inglaterra de supervivencia en el mar, primeros auxilios en el mar, operador de radio, navegación y remo oceánico.

¿Cuántas millas están previstas hacer en 24 horas?

Esperamos hacer una media de 50 millas por singladura

¿La ola atlántica beneficia?

Por supuesto, en condiciones normales con los Alisios entablados, la ola atlántica, más tendida que la mediterránea, nos empujará por popa, ayudándonos a alcanzar puntas de planeo de más de 10 nudos. Sin embargo cuando nos entren borrascas por la proa tendremos que utilizar el Para-anchor, manteniéndonos a la capa para evitar en lo posible nuestro retroceso y mantener la proa a la mar. Entonces sólo quedará esperar a que las condiciones vuelvan a ser favorables.

¿Y los vientos Alisios?

Los vientos Alisios del NE nos empujarán en la dirección adecuada, así como las corrientes. Primero la Corriente de Las Canarias hacia el SE y luego la Corriente Norecuatorial hacia el W.

Una vez en Antigüa ¿se acabará todo, o tienen algún proyecto más?

Nuestro desafío personal será llegar a Antigua. En principio remar las aproximadamente 3.000 millas que separan La Gomera de Antigua será más que suficiente para nosotros. Esta experiencia seguro que será un punto de inflexión que marcará un antes y un después. Así que después, quien sabe… En cualquier caso esperamos con esto haber podido contribuir en algo a la Fundación CRIS contra el Cáncer, eso es lo verdaderamente importante.