Al habla con el director general de las 52 Super Series

Agustín Zulueta: «Nuestros objetivos son totalmente distintos a los de la MedCup»

«A corto plazo tenemos aseguradas muchas cosas gracias a la construcción de nueve unidades»

Actualizado:

Agustín Zulueta, CEO de las 52 SuperSeries, está cumpliendo con éxito el mandato de los propietarios del posiblemente mejor circuito de vela del mundo.

¿En qué situación estaba el circuito cuando usted llegó?

Cuando me incorporé en 2013 el circuito de la MedCup había desaparecido completamente. Me encontré 5 barcos, de los cuales 2 eran TP52 y los tres restantes eran barcos IRC que se habían ajustado para poder competir todos juntos.

¿Cuáles fueron sus primeras labores?

Lo primero fue crear la sociedad Superseries Eventos Deportivos (SEV), darle estructura con distintos departamentos y empezar a funcionar como una empresa. Los propietarios son DeVoss (Quantum Racing), la familia Roemmers (Azurra) y Zennstrom (Ran). Debíamos unirla inseparablemente a clase TP52 e hicimos un contrato entre ambas partes, que es la parte fundamental del funcionamiento. SEV maneja y lleva la dirección del circuito: sedes, calendario, patrocinadores, marketing y comunicación, y tiene todos los derechos sobre el patrocinio.

¿La salida de Ran del circuito varió las cosas?

No, Zennstrom mantiene sus acciones, pero en el consejo de administración le representa Ergin Imre del Provezza.

¿Quién organiza en el agua?

Las de reglas del barco, reglamento de competición y la parte técnica las gestiona la Clase TP52. La organización depende de nosotros pero la clase escoge jueces y árbitros. Nosotros pagamos sus sueldos y les proveemos del material necesario. Yo no puedo influir absolutamente, la clase es independiente.

¿Qué estructura tienen?

En la oficina estoy yo a tiempo completo y una contable a tiempo parcial. Durante los eventos trabajamos unas 55 personas.

¿Qué fue lo más difícil para aumentar la flota y levantar el circuito?

El trabajo lo hemos hecho poco a poco. Dimos a conocer a la sociedad náutica que teníamos una empresa con unas bases sólidas y que trabajamos para todos los armadores. La orden de mis jefes no es ganar dinero como en la MedCup, sino crear el mejor circuito de vela del mundo para que disfruten armadores y equipos. Hemos consolidado una plataforma profesional, visitado buenas sedes y estamos respaldados por unos buenos patrocinadores, de manera que le damos la seguridad a un armador que invierte 2,5 millones de euros en un barco, que le va servir para algo.

¿Equilibrio entre los armadores y los patrocinadores?

Las directrices son muy claras. Los patrocinadores pueden utilizar la imagen de las 52 Superseries, pero no de barcos o armadores en su publicidad o promociones. Tras la segunda temporada el circuito es sostenible económicamente, autosuficiente con los diversos ingresos que generamos. Intentamos cerrar la cuenta de explotación a cero y durante el año voy distribuyendo los ingresos para gastarlos en distintas acciones.

Parece que el marketing y comunicación es más flojo que en la MedCup.

Los objetivos son totalmente diferentes. La MedCup tenía como primer objetivo promocionar a sus patrocinadores, nosotros no tenemos ese objetivo. Pero ni lo tenemos ni nuestro patrocinador principal (Rolex) lo quiere, simplemente quiere estar presente y ellos utilizar nuestra imagen.

¿Cómo ve el futuro?

A corto plazo lo veo bien. Este año hemos batido el récord de nuevos barcos, con la construcción de nueve barcos. Supone una garantía, pues los armadores no se han construido el barco para un año si no para varios. La gente está contenta. El panorama náutico pasa por alguna incertidumbre en otros clases como los Mini Maxis 72, RC44 y alguna otra. Tendremos que ver dentro de unos años como se desenvuelven las 52 Superseries en este río revuelto, ver si pescamos o qué ocurre. Es difícil hacer planes con armadores privados porque para ellos esto es un hobby. La única garantía de futuro es seguir haciendo las cosas bien, mejorar todo lo que podamos y que se sigan fijando en nosotros para que se atrevan a navegar al mejor circuito del mundo.

¿Contactan a menudo con potenciales armadores?

El único problema que tiene nuestro circuito es el alto nivel de competición que existe, yo creo que si el nivel fuera menor habría muchos más equipos. Teóricamente nuestro mercado de armadores cercano está en los Mini Maxi y en los RC 44. Nuestro número óptimo son 14 equipos, nos condiciona el espacio que necesitamos en los puertos para los contenedores, barcos de regata y de apoyo. Por eso tampoco nos planteamos una segunda clase como antaño tuvo la MedCup.

¿No les perjudica un poco el actual duopolio de diseñadores?

Sin duda sería bueno para el circuito que además de Vrolijk y Botón hubieran otros diseñadores de barcos, también para la industria náutica. La realidad es que los equipos se están profesionalizando mucho y optan por el diseñador que más garantías les da y más experiencia tiene.

¿Seguirán variando las sedes?

Vamos haciendo contacto con diferentes sedes y vamos combinándolo con la logística. Si tenemos sedes de poco viento, como este año en Croacia, intentamos combinarlo con otras como Cascais donde tenemos garantizado el viento. Es un puzle de fechas, condiciones de viento, logística, contratos, etc. Este es el trabajo al que dedico más tiempo. Portals, Cascais y Porto Cervo tal vez sean nuestras sedes más consolidadas. Si tuviera más recursos me gustaría que la flota visitara nuevos países como Nueva Zelanda, Sudáfrica…

¿Porque sin barcos españoles hay 2 ó 3 sedes en España?

Para empezar porque las condiciones de navegación y las infraestructuras de las marinas son las mejores, en Francia y en Italia estamos justos de calado en muchos puertos. Pero sobre todo cuando preguntamos a los armadores dónde quieren navegar, me contestan que en España.