Alex Thomson

«Acabar la regata ya supone una victoria»

«Por lo tanto el primer objetivo es terminar, luego subir al podio es bueno»

Les Sables (Francia)Actualizado:

Increíble Alex Thomson, que ha tenido contra las cuerdas al vencedor Armel Le Cléac'h hasta unas cuantas millas de la llegada. En un emocionante pregunta-respuesta, el carismático navegante británico ha admitido que no se conforma con el segundo puesto en la octava edición de la Vendée Globe.

¿Cómo se siente?

No tengo palabras, es increíble después pasar tanto tiempo solo encontrarme con tanta gente a la vez. Es un placer volver a Les Sables d'Olonne, la acogida es fantástica.

¿Cómo ha sido la batalla con Armel?

En realidad fue muy relajante. Yo cazaba. Armel era la presa, yo el cazador. La meteorología fue buena conmigo. Armel se quejó porque las condiciones estuvieron de mi parte y me permitían atraparle. Ha sido divertido.

¿Cuál ha sido su primera comida en tierra firme?

Comí una hamburguesa con queso y unos pequeños pasteles pero lo único que lamento es que ya tenía en el estómago las 1.000 calorías del desayuno. ¡Un error! (risas). Cuando estaba cerca de la llegada he levantado el pie del acelerador y me he regalado una hora en la bañera del barco y desayuné tranquilamente. De repente el mar se llenó de gente salida de la nada, no estaba preparado. Luego me lavé los dientes y eso es todo, estaba preparado.

¿Cómo se siente compitiendo en un ambiente tan francés?

Bueno, es muy difícil para nosotros como equipo. No tenemos base en Bretaña, estamos en el Reino Unido. Navegación por aquí y por allá, pero no entrenamos en Port-la-Forêt. Así que tenemos que pensar de forma diferente. No sabemos quién tiene la razón. Pero como equipo sabemos que avanzamos, nos volvemos más fuertes, más inteligentes, más eficientes y parece que da resultados. Está bien, me gustaría ir a más aún. Muchos franceses dicen “sería bueno que Alex ganara” pero ¿están seguros de ello?

¿Qué balance hace de su segundo puesto en esta edición 2016-17?

En la Vendée Globe debemos estar contentos con llegar. Cruzar la línea de llegada ya es un reto en sí mismo, acabar la regata ya supone una victoria. Por lo tanto el primer objetivo es terminar, luego subir al podio es bueno. Hace apenas un año, el barco no estaba listo. Me siento inmensamente orgulloso de mi equipo técnico por haberlo hecho posible. Además, está claro que la tercera plaza me hubiera decepcionado pero el segundo es grande, todavía puedo mejorar...

¿Lo volverá intentar dentro de cuatro años?

¡Déjame ver si mi mujer está por aquí antes de contestar! (risas). Todavía no hemos tiempo para hablarlo. A veces es más fácil para el navegante que para la familia que se queda en tierra. Éste es un gran compromiso. Una vez dicho esto, sí, no puedo dejarlo con un segundo lugar, nunca estaría satisfecho con esta clasificación. Tengo que dar un paso atrás. Debo estar seguro de poder hacerlo mejor, hacer una preparación mejor para tener todas las opciones de nuestro lado. Es una lucha, una guerra, es brutal, muy duro. Ahora sonrío pero vivirlo es tremendamente duro. Esta Vendée Globe ha sido más difícil que la anterior. Si siento que tengo la oportunidad de ganar, sí. Veremos que pasa, si mis patrocinadores continúan apoyándome, si puedo tener continuidad en este equipo con tanto talento… ¿Quieres que lo repita? ¿De verdad quieren que un británico que gane la Vendée Globe? Este evento es muy poderoso. Si puedo ganar esta regata aunque sea para internacionalizarla todavía más… Éste sería mi objetivo si vuelvo.

¿Y sobre la rotura del foil?

Al empezar la regata me relajé. El viento empezó a soplar más fuerte y en Finisterre estaba en cabeza. Empecé a volar y me dejé engañar de manera ridícula, me encontré a 100 millas del líder, menudo error. No sé por qué lo hice, me dolió. Quería enmendar el error. Empecé a empujar fuerte bajando el Atlántico, el barco era muy rápido. Para mí Cabo Verde no fue un obstáculo sino una oportunidad. Las calmas ecuatoriales fueron perfectas para mi barco, iba rápido, también dormí bien. Y a continuación, el foil se rompió. Y entonces el reto mental cambió. Tenía que ser positivo y dejar de pensar en cómo podría haber sido la regata si el foil no se hubiera roto.

¿Cómo se encuentra ahora?

Es increíble lo rápido que olvidamos, es brutal. Es una regata muy exigente físicamente, las velas, la falta de sueño… hay que tener las ideas claras. Nos damos cuenta cuando llegamos a ese punto en el que hay estrés, con la posibilidad de que pueda ocurrir cualquier cosa. ¡Piensas de todo, nos lo imaginamos todo! Y cuando cruza la línea de llegada, de repente te sacas un peso de encima.

¿Qué piensa de un nuevo proyecto?

Es fantástico poder hacer progresar los barcos, la vela en general. Foil o no foil, ahora esto marca la diferencia. Tenemos una oportunidad increíble de desarrollo. El público está fascinado por las diferentes opciones, las velocidades. ¿Hemos dado un paso adelante?, ¿Vamos a ver barcos más estrechos?. No estoy seguro, sobre todo respecto a la anchura del barco. Es un tema de encontrar el compromiso correcto. Una cosa está clara, hemos progresado y sabemos que va bien. Lo que me fascina, lo que es increíblemente interesante es trabajar con los diseñadores, como con VPLP. Es formidable, son abiertos de mente. Ellos lo adoran, sus ojos parpadean, es un verdadero placer. Por otra parte, está la construcción del barco. Hay que ser de capaz de construirlos, la Formula 1 y la vela tienen similitudes. Los constructores son artesanos, Adoro esta parte del proyecto.