Ferrero, un seguro para otra España
Juan Carlos Ferrero - EFE
COPA DAVIS

Ferrero, un seguro para otra España

El valenciano, que aporta experiencia ante el renovado equipo de Corretja, abre hoy la serie ante Kazajistán

OVIEDO Actualizado: Guardar
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En el teatro Campoamor de Oviedo, durante la rutinaria presentación de los equipos, Juan Carlos Ferrero busca la complicidad entre la prensa para que alguien le pregunte a Marc López, debutante como titular en la Copa Davis y blanco de las novatadas. Se intercambian sonrisas y bromas antes de que España desafíe desde este viernes a Kazajistán en la primera eliminatoria del Grupo Mundial, un cruce aparentemente sencillo para un equipo renovado que también estrena capitán. Ahora manda Álex Corretja y para empezar gestiona una lista sin Rafa Nadal, David Ferrer, Feliciano López y Fernando Verdasco, campeones de la quinta Ensaladera hace un par de meses en Sevilla, un grupo fantástico que invierte las prioridades al menos en esta primera fase del curso. Pero con Corretja acuden encantados Nicolás Almagro, Marcel Granollers, López y Ferrero, encargado el valenciano de abrir fuego ante Kukushkin (61 del mundo). Es un seguro para la otra España. [Sigue en directo el partido entre Juan Carlos Ferrero y Kukushkin]

Ferrero vuelve a la selección después de pasarlas canutas con la rodilla, ausente el año pasado durante diez meses y relegado en un ranking que ahora le dice que es el 48. Llegó a estar en lo más alto, ganador de 16 títulos y campeón en Roland Garros, pero asume que su importancia en el circuito es otra. «Es ley de vida. No puedes estar siempre en lo más alto. Se digiere con naturalidad. Intentas seguir con tu vida y dar el máximo, con eso uno se debe quedar tranquilo. Yo lo estoy», apunta a ABC, «muy feliz» por volver a un torneo que le ha dado todo. «La Copa Davis es lo máximo, poder representar a tu país en este deporte significa que estás entre los mejores. Es motivo de estar muy orgulloso».

Ferrero estuvo en la primera, en la del Sant Jordi, y sumó el punto decisivo ante Hewitt. Compartía alegrías con Corretja y hoy le escuchará compartiendo banquillo. «Es curioso», admite. Se le pregunta por su futuro porque llegó a pensar en una vida sin tenis, pero recuerda que le queda un rato a buen nivel. «Hay momentos de desesperación cuando estás lesionado, pero sólo pensaba en volver cuanto antes. Ahora quiero recuperar las sensaciones y retomar el juego con el que terminé el curso pasado». Ha jugado 23 partidos individuales en la Davis y ha ganado 17, curtido en mil batallas y dispuesto para el estreno. Ferrero prepara el camino para que luego le siga Almagro, que se enfrenta a Golubev.