WimbledonEl resurgir de los lesionados

Djokovic, Del Potro, Nishikori, Gulbis o Simon recobran protagonismo tras pasar por el hospital

Actualizado:

En una constante vuelta al pasado, el tenis masculino recupera con fuerza los nombres de quienes más han impulsado el deporte en los últimos años. Muchas líneas se han escrito sobre esa dicotomía que protagonizan Rafael Nadal y Roger Federer, el tenis en sus dos mejores versiones. Pero en Wimbledon también se celebra al inicio de la semana definitiva el resurgir de quienes, de tanto demostrar su poder en los últimos años, pagaron con su cuerpo el esfuerzo. Un puñado de jugadores a los que el obligado paso por los hospitales y el retiro momentáneo los ha llevado a caer a posiciones impropias de su nivel. Ese que parecen encontrar en el medido césped del All England Tennis Club.

En octavos de Wimbledon se reencuentra Novak Djokovic, después de casi un año de zozobra sin hallar la salida a su lesión en el codo ni encontrar la luz para volver a rugir. Olvidado el brazo, sentenció a Sandgren, Zeballos y Edmund para recordar a qué sabían los triunfos en los mejores escenarios. El tricampeón en Londres (2011, 2015 y 2016) superó la trampa del joven tenista británico y remontó el set de desventaja con la furia que caracterizó sus mejores años. También tiempos mejores vivió Kei Nishikori, siempre presente en lo más alto de la clasificación aunque nunca levantara ningún título de los grandes. También ha sufrido en estos últimos meses, incapaz de encadenar tres partidos de intensidad porque su muñeca siempre le hacía regresar a la enfermería y al descanso. Como Djokovic, acabó con premura su curso 2017 y en los primeros meses de 2018 su nombre iba asociado a la retirada: Abierto de Australia, Barcelona, Mutua Madrid Open… Nishikori reencuentra su ilusión en la hierba, donde Harrison y Tomic lo obligaron al esfuerzo de cuatro sets, pero donde también halló su mejor versión ante Nick Kyrgios (6-1, 7-6 (4) y 6-4).

El japonés se medirá hoy con otro tenista que ha deambulado demasiado tiempo en las tinieblas de los dolores. Ernests Gulbis, otrora top ten en 2014, bajó hasta la posición 138, desde la que asciende con ganas en este Wimbledon en el que ha vuelto a sacar sus brazos a volar. En octavos desde la previa, Clarke y Dzumhur fueron sus primeros partidos de nivel en mucho tiempo. Y el punto de inflexión, el que lo enfrentó a Alexander Zverev. El alemán, tres del mundo y próximo número 1 según los entendidos, vuelve a sufrir otra decepción, incapaz de pasar a la segunda semana en ninguno de los Grand Slams en los que ha participado. La juventud fue aplacada por la madurez de un Gulbis que ha dejado atrás su faceta más provocadora.

Más cómodo en hierba

Y otro duelo al más estilo revival es el que protagonizan Juan Martín del Potro y Gilles Simon. El argentino ya dio buena muestras de su resurrección en Roland Garros, donde llegó a semifinales siendo la tierra una de sus peores superficies. En la hierba se siente más cómodo, máxime cuando la muñeca y la cadera han dejado de ser trampas que el tenis le ha puesto en el camino hacia el éxito. Ya es cinco del mundo. Llegó a ser el 1.041 hace dos años. Enfrente, un Gilles Simon que también vive una segunda juventud después de levantarse de su lesión en la rodilla derecha. Con 33 años y 53 del mundo, ha compaginado este año los torneos ATP con torneos challenger. Ganó un título, en Pune, a principios de año, y quiere reivindicar sus mejores años: fue top ten en 2015 y 6 del mundo en 2009. El tenis permanece y el cuerpo responde. Los jóvenes, representados en la ronda de octavos por Karen Khachanov (22), Jiry Vesely (24), Stefanos Tsitsipas (19), Mackenzie McDonald (23), deberán crecer todavía mucho para conquistar el tiempo.