Tenis

Las claves del regreso de Roger Federer a Madrid

El Mutua Madrid Open recupera a uno de los jugadores más carismáticos del circuito, ausente desde hace tres años

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Roger Federer sacó ayer una sonrisa al Mutua Madrid Open al confirmar su vuelta al torneo después de tres años de ausencia. Se trata de un regreso esperadísimo por el innegable tirón del suizo, protagonista de alguna de las páginas más emocionantes del torneo, pero también porque Federer lleva dos años sin acudir a un torneo en tierra batida. Ahora, el de Basilea ha elegido el cuarto Masters 1000 del año como una de sus paradas en la temporada de arcilla y el lugar perfecto donde preparar a fondo su vuelta a Roland Garros, un Grand Slam del que también ha estado ausente desde 2015.

Será la decimotercera ocasión en la que Federer desembarque en Madrid. El actual número siete del mundo es uno de los nombres destacados en el palmarés del torneo. Con tres entorchados, es el segundo con más títulos después de Rafa Nadal, quien acumula cinco trofeos. El suizo se estrenó como campeón en la edición de 2006 ganando al chileno Fernando González, aún cuando el torneo se celebraba en el Madrid Arena y sobre pista dura. Federer repitió después en 2009 y 2012, ya en la Caja Mágica, con sendos triunfos en la final sobre Rada Nadal y Thomas Berdych. Federer ha sido finalista en otras dos ocasiones: 2007, con derrota ante el argentino David Nalbandián; y 2010, donde cedió en una épica final ante Nadal.

«Un regalo»

El regreso de Federer ha llenado de felicidad a los organizadores del Mutua Madrid Open. Feliciano López, su director, se mostraba eufórico por el regreso del tenista de Basilea: «Federer es un regalo para el torneo, pero sobre todo para los aficionados que podrán ver en la Caja Mágica a un jugador único e irrepetible. Volver a juntar sobre tierra batida al suizo con Djokovic y Nadal va a ser algo imperdible».

En la misma línea se expresó Manolo Santana, presidente de honor del torneo: «Su presencia hace que esta edición sea especial. Da igual que tenga 37 años porque sigue conservando esa clase inconfundible, el talento innato que le ha distinguido como uno de los mejores de todos los tiempos. Ningún seguidor del deporte debería perdérselo».

El último torneo en tierra batida de Roger Federer fue en Roma 2016. En Madrid, tras ganar en 2012, su presencia en el torneo fue intermitente y sin apenas brillo. Cayó en los dieciseisavos de final de 2013 ante Nishikori y en la segunda ronda de 2015 ante Kyrgios. Después, con la edad, Federer comenzó a seleccionar con mimo su calendario y prescindió de los torneos en tierra. Una decisión que se reveló acertada, porque permitió al suizo recuperar el número uno del mundo en febrero de 2018 después de más de seis años alejado del trono mundial. En enero, al acabar el Abierto de Australia, Federer anunció el fin de su veto a los torneos de arcilla. Madrid lo disfrutará.