Rafa Nadal renuncia a Shanghai para concentrarse en la final de la Davis

Rafa Nadal renuncia a Shanghai para concentrarse en la final de la Davis

EMILIO V. ESCUDERO | MADRID
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Lo veía venir desde hace días, aunque se resistía a hacerlo público. Conociendo a Rafael Nadal, seguro que ha intentado sacar fuerzas hasta el último momento para luchar por su primera «Copa de Maestros». Pero no ha podido ser. Su cuerpo ha dicho basta y le ha obligado a elegir: o Shanghai o la Davis. «Una de las decisiones más duras y difíciles de mi carrera», según ha reconocido el propio Nadal.

Y en esa encrucijada, ha podido más la cita de Mar del Plata. La ilusión de levantar su segunda Ensaladera con la selección española en el mejor año de su carrera. «Si Shanghai hubiera sido el último torneo del año claro que iríamos, pero ir allí para quedar jodido para la final de la Davis, no tiene sentido», había asegurado el fin de semana su tío y entrenador, Toni Nadal. Unas palabras que ya adelantaban la decisión que se hizo pública ayer.

No ha hecho falta pasar por la clínica. El problema de Nadal en la rodilla no reviste gravedad, pero necesita descanso. Tanto físico como mental. Desconectar durante unos días antes de concentrarse a tope en la final contra Argentina. «Aunque no me he realizado prueba alguna por el momento, puedo decir que tomo la decisión acertada. Lo hago así porque quiero estar recuperado para prepararme para la importante cita en Mar del Plata con mi país».

Esa es ahora la obsesión de Nadal, que espera cerrar a lo grande el año de su coronación como número uno. Una consagración que, paradójicamente, ha sido una de las causas de los problemas físicos que el tenista está arrastrando en este final de campaña. «A nivel personal, tuve la prioridad y el objetivo de alcanzar el número uno durante este año y el hecho de disputar tantos torneos quizás haya perjudicado, especialmente a final de temporada, mi condición física, quitándome la frescura necesaria para encarar con todas las garantías estos últimos torneos», asegura Nadal en su comunicado.

Dos semanas de descanso

Tras su renuncia, Rafael Nadal podrá disfrutar de dos semanas de descanso en casa, algo que no ha podido hacer a lo largo de todo el año. Desde que arrancó la temporada, allá por el mes de enero en Chennai, Nadal no ha parado durante más de una semana, llegando incluso a competir mermado en muchas ocasiones. Sus críticas al calendario -«se nos obliga a competir prácticamente todas las semanas, no haciendo posible que un deportista de elite esté al cien por cien de sus posibilidades en cada torneo»- son compartidas por la gran mayoría de los jugadores, aunque parece complicado que la ATP atienda sus ruegos y modifique por el momento una planificación en la que hay demasiados intereses económicos en juego.

Durante los próximos días, Nadal aprovechará para recuperarse de la tendinitis en su rodilla derecha y estar así a tope el 21 de noviembre, día que dará comienzo la final de la Davis. Su renuncia a Shanghai (su lugar será ocupado por el francés Gilles Simon) permitirá a Emilio Sánchez Vicario preparar la cita de Mar del Plata con más tranquilidad. El capitán español desvelará este mediodía en Barcelona los cuatro jugadores que se enfrentarán a Argentina y, a pesar del mal momento que atraviesa Ferrer, no se esperan sorpresas. El alicantino viajará como número dos, aunque podría hacerlo directamente desde Shanghai, donde está invitado como segundo reserva por si falla algún otro jugador (Federer o Del Potro están con problemas).

El punto del doble quedará en manos de los «galácticos», Feliciano López y Fernando Verdasco, mientras que Almagro será el «suplente» de lujo y la alternativa por si surge algún problema de última hora.