Rafa Nadal
Rafa Nadal - AFP

Mutua Madrid OpenNadal va directo a por la sexta corona

Impulsado por los títulos en Montecarlo y Barcelona, el español es el claro favorito para ampliar su palmarés en la Caja Mágica

Actualizado:

Para entender la magnitud de sus gestas, basta con mirar las estadísticas, que en este caso no mienten. Rafael Nadal, campeón infinito, se planta en el Mutua Madrid Open desatado, vencedor en Montecarlo y en Barcelona y dispuesto a conquistar su sexta corona en la capital, dueño y señor de la Caja Mágica y ahora mismo intratable en la tierra batida. Lo dicen sus formas y las cifras, que no paran de engordar. Son, a modo de resumen, 55 títulos de los 77 que tiene en arcilla, con una trayectoria intachable de 46 sets consecutivos ganando (solo en uno de ellos concedió cinco juegos al rival). Después de un primer trimestre alterado por su lesión muscular en Australia, el balear se ha reincorporado al circuito con una naturalidad asombrosa y ha despachado sus doce compromisos con triunfos, todos ellos rotundos. Desde luego, Madrid tiene un claro favorito.

Se juntan dos situaciones para justificar tal afirmación. Por un lado, el estado en sí del propio Nadal, arrollador en el Principado e igualmente encendido en el Torneo Conde de Godó. A todo ello, hay que tener en cuenta que el pelotón no ha despertado del todo y se antoja complicado encontrar una oposición firme. Sin embargo, en el Mutua Madrid Open estarán las mejores raquetas del planeta y ya se sabe que este es un torneo de tierra atípico pues la ciudad está a más de 600 metros por encima del nivel del mar, una ventaja para los grandes sacadores.

Nadal, voz autorizada en el vestuario, ha vivido con intensidad todas las ediciones del evento madrileño, que este año está de celebración ya que es el décimo que se celebra en la majestuosa Caja Mágica. «El torneo ha ido evolucionando cada año. En general, ha mejorado muchísimo. Como pasa en todos los eventos nuevos, en la primera edición hubo cosas que se podían mejorar. En Madrid muchas veces cuesta que la tierra se agarre bien, que quede como una pista normal de tierra batida. Los primeros años no se consiguió del todo, era muy resbaladiza, pero llevamos cuatro o cinco años en los que la pista está impecable», confiesa el mallorquín en una entrevista concedida a la revista oficial del MMO. «Es una suerte tener un torneo de este calibre en España. Hay que cuidarlo y valorarlo», añade.

Nadal echa cuentas y sabe que solo le vale morder el trofeo el próximo domingo 13 de mayo si quiere seguir siendo número uno del mundo. Lo hizo tan bien en 2017 que cualquier error en este periodo primaveral por la tierra le penaliza, salvadas ya las dos primeras situaciones críticas al renovar los títulos en Montecarlo y Barcelona. Ahora debe brillar en Madrid y todo invita a pensar en que el zurdo estará en una nueva final, aunque para ganar un Masters 1.000, y por mucho que él haya normalizado esa tendencia (ya ha logrado 31), se tienen que hacer las cosas estupendamente. Lo que está claro, eso sí, es que Nadal contará con el aliciente de jugar en casa, héroe nacional por todo lo que ha hecho en su intachable trayectoria. «Evidentemente, hemos tenido la suerte de que el público en Madrid siempre responde, tanto en la Casa de Campo como en la Caja Mágica. Y si hay algún lugar en el mundo donde siento que el público me ayuda a ganar es en Madrid», admite en la mencionada entrevista.

Aspirantes

Hay un listado fantástico de participantes en Madrid, si bien es cierto que no hay un rival especialmente destacado para desbancar a Nadal. Con Roger Federer preparando los torneos de hierba (no va a pisar la tierra tampoco este curso), habrá que seguir de cerca a jugadores como Alexander Zverev, Grigor Dimitrov, Marin Cilic, Juan Martín del Potro o Dominic Thiem, finalista en 2017 y especialista consumado en este suelo. Están también los españoles, desde Pablo Carreño a Roberto Bautista, y, por mucho que ande lejos de su mejor nivel, jamás hay que olvidarse de Novak Djokovic, un campeón incomparable que lucha por reencontrarse. Todos ellos quieren la corona del rey Nadal.