Open de AustraliaGraves insultos de Carreño al árbitro por un punto polémico en el super tie break

Con 8-5 a su favor en el juego decisivo del quinto set, una controvertida decisión arbitral descentró por completo al español

Actualizado:

Pablo Carreño, desesperado después de perder una oportunidad histórica de colarse en los cuartos de final del Abierto de Australia, estalló mientras se dirigía a los vestuarios después de perder ante Kei Nishikori (6-7, 4-6, 7-6, 6-4, 7-6). El español, que tuvo dos sets de ventaja, se descentró por completo cuando rozaba la victoria por culpa de una polémica decisión arbitral en el super tie break del quinto parcial.

Carreño ganaba 8-5 en el juego decisivo de la quinta manga cuando llegó la polémica. El asturiano lanzó una bola que el juez de línea cantó fuera, pero aun así Nishikori aseguró y terminó el punto a placer después de que se gritara «out». Hubo reclamación y el ojo de halcón confirmó que el bote fue en la línea, así que Carreño, que había hecho por seguir la jugada, exigió que se repitiera el punto una vez se confirmó que era buena. Durante varios minutos estuvo discutiendo con Thomas Sweeney, el juez de silla, pero se mantuvo la decisión y el punto subió al casillero del asiático.

A partir de ahí, Carreño no sumó ni un solo punto más y acabó desquiciado. Nishikori se llevó la batalla con un saque directo y Carreño se fue directo a su silla sin saludar al árbitro. Sí lo hizo con Nishikori, al que felicitó y le dio un abrazo, pero inmediatamente después explotó.

Cogió con rabia su raquetero, lo lanzó contra el suelo con violencia y abandonó la pista insultando gravemente al juez. «¡Cabrón!», gritó el número 23 del mundo, que se fue con lágrimas en los ojos y fuera de sí mientras la grada de la Margaret Court le abucheaba por su actitud.

Algo más calmado, Carreño pidió disculpas en la rueda de prensa posterior, si bien es cierto que insistió en que llevaba la razón ante la polémica decisión arbitral. «La forma en que me fui de la pista no estuvo bien y lo siento, porque ese no soy yo», lamentó.