Copa Davis 2004: Bautizo de Rafa Nadal
Carlos Moyá fue manteado por sus compañeros al ganar el punto decisivo de la final - rocío ruz
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Copa Davis 2004: Bautizo de Rafa Nadal

El equipo español superó a los estadounidenses, que pararon su cuenta de Davis en 32, el que más

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Era la campeona de todo. Con su enfrentamiento ante ran Bretaña comenzó la competición que tantas alegrías iba a dar a España en los últimos años. Aunque llevaba desde 1992 sin ganar la Copa Davis, Estados Unidos siempre es un rival difícil. Y más si acuden a la cita los hermanos Bob y Mike Bryan y el otrora número uno, Andy Roddick.

Sevilla, que dicen tiene un color especial, acogió la final donde Juan Carlos Ferrero pasó de novato a capitán del barco en el que seguía muy en forma Caros Moyá y continuó siendo la sorpresa su gran amigo, y jovencísimo, Rafa Nadal. Fueron estos últimos los reyes de la fiesta; Ferrero, relegado por el manacorense, se quedó en un segundo plano incluso en la celebración del evento.

A pesar de que los favoritos eran los norteamericanos, la afición, la pista y el factor sorpresa llegaron de parte de los de Jordi Arrese. Ellos contaban con los puntos de Andy Roddick y el dobles, pero no no contaron con Nadal y un partido épico que se decidió en cuatro sets 6-7 (6), 6-2, 7-6 (6) y 6-2. Su cometido fue agotar a Roddick, por entonces número 2, pero sus ganas de triunfar le llevaron a la victoria. En su biografía, el propio tenista reconoció que nunca había experimentado la sensación de que la grada, siempre a su lado, le elevaba por encima de la pista, por encima de las adversidades, por encima del saque supersónico de Roddick.

Moyá fue el encargado de allanarle el camino. Su victoria, difícil, ante Mardy Fish, provocó que el primer punto fuera para España. Con él, la tranquilidad para que Nadal debutara en una final con confianza. No obstante, él tenía de sobra. Pues no solo se convirtió en tenista clave ante Estados Unidos, ya en las eliminatorias anteriores pudo y tuvo mucho que decir para acercar a España a su segunda Ensaladera. Y así lo contó ABC.

Y Moyá fue también el encargado de cumplir el sueño cuatro años después. Su punto final ante Roddick (por 6-2, 7-6 (1) y 7-6 (5)) selló el despegue del equipo español, que ya había dado la vuelta a la historia con la victoria en 2000, y daba en Sevilla otro paso para demostrar que lo de España no era flor de un día sino una apuesta en firme.