Conchita Martínez, capitana del equipo de Copa Davis
Conchita Martínez, capitana del equipo de Copa Davis - efe

Conchita defiende a los tenistas: «Su compromiso es real»

En una entrevista con ABC, la capitana de la Copa Davis reclama «un equipo competitivo para cada eliminatoria»

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Conchita Martínez (Monzón, Huesca, 1972) recibe a ABC en el pabellón Idrætshal de Odense, donde acaba de conseguir su primer triunfo como capitana del equipo español de Copa Davis, cargo para el que fue nombrada el pasado mes de julio. Tras un periodo turbulento que provocó el cese del presidente de la Federación y de la antigua capitana, Gala León, en el tenis español vuelve a hablarse de deporte, de resultados y se pone la vista en el ascenso al Grupo Mundial el próximo año y en los Juegos de Río.

—¿Cuál es el balance de la eliminatoria contra Dinamarca?

—El objetivo se ha cumplido. Veníamos aquí con un gran equipo. Los partidos individuales han estado bien. Y, después, el de dobles era un punto complicado, como se vio, porque, aunque la gente se fije mucho en el ranking, siempre en Copa Davis cuando juegas fuera de casa los partidos se complican. En dobles jugábamos contra un tenista que había ganado dobles en Wimbledon y que tiene mucha facilidad, mucha mano y el otro jugador también, al ser zurdo, y en esta pista incómoda, hizo que se igualara la cosa un poco, pero, al final, lo conseguimos.

—En esta etapa como capitana, ¿qué tal es su relación con los jugadores?

—Muy buena, estoy muy contenta. Es otra etapa profesional. Es mi tercer año como capitana de la copa Federación y ahora también como capitana de la Davis trabajando con chicos. La verdad es que me está gustando mucho. Las dos eliminatorias masculinas a nivel profesional han estado muy bien y después están todas las relaciones personales con los jugadores, con los entrenadores… Es una semana donde vives muchas cosas y estás muy cerca de los jugadores.

—¿Cree que el compromiso de los jugadores va a continuar con usted como hasta ahora?

—Creo que el compromiso y la implicación son reales. Hemos salvado lo que teníamos que salvar y creo que a ninguno de los jugadores le gusta ver a España en Segunda. Son dieciséis equipos los que están en Primera y España tiene que estar ahí y luchar por la ensaladera. Tenemos jugadores suficientes y no siempre tienen que estar los mismos. Yo lo que pido es eso, si hay unión entre todos, que haya un equipo competitivo en cada eliminatoria, donde tengamos opciones reales de pasarla sin necesidad de tirar siempre de los mismos. El equipo de Copa Davis no solo está compuesto por cuatro, hay muchos jugadores, se pueden crear diferentes equipos y lo importante es ver la unión de todos ellos y su implicación. En Rusia, que fue una eliminatoria incómoda donde prácticamente no iba a ir nadie, al final se consiguió que fuesen jugadores y crear un equipo competitivo. Después el resultado no lo garantiza nadie.

—El sábado, por ejemplo, en el tercer set, con el tie break, y empate a un set ¿cómo motiva a los jugadores?

—Si yo veo algo, lo digo, la cuestión es ayudar en todo lo que pueda al jugador que está dentro de la pista, sea algo táctico, técnico o emocional. Por supuesto, ser muy positiva y dar muchos ánimos, y si veo algo en el juego que puede cambiar, pues también. Aparte, yo también he estado muy cómoda tanto en esta eliminatoria como en la anterior con los jugadores porque me han dejado participar, me escuchan, puedo entrar en pista, en los entrenamientos, corregir… para mí ha sido un placer trabajar con todos ellos y un privilegio. Me ha gustado mucho.

—¿Hay una dinámica diferente entre los chicos y las chicas?

—No crea que hay mucha diferencia. No son las mismas personas las que forman el equipo, pero tanto en el masculino como en el femenino hay un grupo donde se trabaja muy profesionalmente, donde se cuidan mucho todos los detalles, los jugadores y jugadoras están muy bien atendidos, la dinámica de entrenos es muy parecida. Se habla mucho siempre de que las mujeres somos más complicadas, pero cada uno tenemos nuestras cosas. Yo trato a las personas.