Mourinho, en el Reyno de Navarra - EFE

Mourinho piensa que faltó gol

El entrenador del Madrid no afirmó que la Liga esté perdida y argumentó la derrota en la carencia de remate

T. G. M.
PAMPLONA Actualizado:

Supo aguantar el morbo de su segunda derrota. Como en el Camp Nou, no buscó culpables ajenos al Real Madrid. José Mourinho admitió el fracaso con deportividad: «No hemos merecido perder. Tampoco ganar, porque no hemos creado suficientes ocasiones para ello, pero el esfuerzo de los jugadores ha sido enorme y al menos debimos conseguir el empate».

El portugués no dijo en español lo que mencionó en inglés hace una semana. «Six points are imposible». Ahora se encuentra a siete del líder. En El Sadar no tiró la toalla: «No hay nada perdido. Tendremos que mejorar y luchar por la Liga hasta el final». Razonó la clave de este 1a0: «Ultimamente no acertamos en el remate. Hoy no hemos encontrado puerta, como hemos hecho en tantos partidos, y así es imposible ganar. Pero no me puedo quejar de la entrega de mis hombres». El Real Madrid, en efecto, venció en los últimos partidos por un mero gol de diferencia y esta vez se ha quemado en ese fuego. Un nivel menor de efectividad que se basa en el cansancio de los nueve enfrentamientos disputados en enero. Arbeloa agarró esa justificación: «Es verdad que no estamos al nivel de antes. No tenemos la frescura de antes por culpa de este calendario. Esperemos que en febrero podamos respirar un poco». Muy poquito, porque el miércoles reciben ya al Sevilla. Y el duelo con el Lyon llega en dos semanas.

CR: «Es inadmisible»

Arbeloa reconoció que la crisis externa al césped también influye en el futbolista: «Tú sales a jugar y te olvida, pero es cierto que se juega más sereno si hay tranquilidad en el club». Sergio Ramos lo explicó con nitidez: «No somos máquinas y son muchos partidos en enero, pero el Madrid no se puede justificar en eso».

Cristiano Ronaldo explotó, enfadado, por la dureza sufrida: «Esto es inadmisible. Me dieron patadas, me quitaban el balón del suelo... Muy mal, muy mal. Todo esto no lo deberían ver los niños por la televisión. No es un buen ejemplo de fútbol». El delantero tampoco se sintió apartado del título: «No está perdido. Tendremos que luchar mucho para intentarlo».

Comportamiento realmente nefasto tuvieron los radicales del Osasuna. No solo en el campo, con cánticos como «¡Mourinho, muérete!», sino en la noche previa al partido. Decenas de ultras que se dicen «osasunistas» dieron la serenata al Real Madrid a lo largo de la madrugada. Desde las dos hasta las siete de la mañana, oleadas de energúmenos que habían cerrado «Pamplona la nuit» se acercaron al hotel del equipo blanco y se dedicaron a entonar gritos contra Mourinho, Cristiano y Xabi Alonso.

A quienes más molestaron fueron a otros clientes que se despertaron, alterados, ante el ruido. Sin ninguna originalidad, el chillido de «¡ese portugués, qué hijo puta es!» fue norma junto al hotel y en El Sadar a lo largo del partido. También dijeron a coro «¡Camacho, véte con ellos!» y después tuvieron que callarse. Fue su refrán menos insultante.