Real Madrid

El día que Zidane le tomó la matrícula a Bale

El divorcio comenzó hace dos años, en un clásico contra el Barcelona

MadridActualizado:

Hay varios episodios en la fractura entre Bale y Zidane, pero todo comenzó el 23 de abril de 2017, cuando el equipo blanco afrontaba el último mes y medio de competición jugándose la Liga contra el Barcelona y a solo dos partidos de meterse en una final de Champions. Aquel domingo primaveral, Gareth le dijo a su entrenador que estaba listo para jugar el clásico, cuando la realidad era que su sóleo estaba al límite y no para jugar. A los 27 minutos se rompió, el Barça ganó aquel duelo en el último minuto y aunque la Liga, y la Champions, acabaron en el Bernabéu, Zidane ya le había tomado la matrícula a Bale. No más tomaduras de pelo. No más partidos y títulos en riesgo por su falta de sinceridad.

Por eso, la temporada siguiente, la 2017-2018, Bale perdió su estatus de intocable, pero el británico se mantuvo callado hasta que el destino le eligió para ser el futbolista de la Decimotercera. Sus dos goles al Liverpool, saliendo desde el banquillo, le confundieron: «Quizás me quede en el Madrid, o quizás no. Tengo que hablar con mi agente. Necesito jugar todos los domingos», dijo. Le salvó la dimisión de Zidane, cinco días después, porque el francés ya le había sentenciado. Y así ha sido tras su regreso.

Ni pudo despedirse en mayo ni podrá hacerlo ahora. A su vuelta, Zidane le dio la oportunidad de jugar los primeros partidos, pero fue un brindis al sol. Tras el lamentable encuentro contra el Rayo, Zidane dijo basta y los tres últimos ni se puso de corto, sin ni siquiera opción de despedirse del Bernabéu. Y así será. Bale no jugará más con la camiseta del Real Madrid