Real MadridEl tenso no saludo entre Solari e Isco

El andaluz, titular por fin, fue cambiado en el minuto 66 en una escena cargada de tensión

MadridActualizado:

De 18 partidos de Solari en el banquillo del Madrid, Isco ha sido titular en tres. La victoria contra el Melilla (6-1) en la vuelta de dieciseisavos de Copa, y las derrotas frente al CSKA en Champions (0-3) y anoche contra el Leganés (1-0) en el segundo asalto de la eliminatoria de octavos. Números que no acompañan al andaluz, como tampoco las sensaciones. Su partido en Butarque, como el del resto del equipo, fue incalificable. Un bodrio que empieza a ser rutina en este Madrid tan sumamente aburrido: «Ha sido un partido flojo, sobre todo la primera parte», reconoció Solari.

El 3-0 de la ida podía ser una buena excusa para la gran mayoría de jugadores, pero no para Isco, que en lugar de salir a dar un golpe sobre la mesa, se dejó llevar por el ritmo lánguido de sus compañeros. Poco participativo en la presión, perdiendo balones en zonas comprometidas y mirada al suelo. Una falta de ganas que dejó patente en la única acción en la que fue protagonista: mano a mano ante Cuéllar con clara ventaja sobre Siovas, que acabó interceptando el defensa griego a pesar de comenzar la carrera con un metro de desventaja.

Lo vio tan claro Solari que ni siquiera permitió a Isco finalizar el partido. A los veinte minutos del segundo acto, al banquillo. Una sustitución que dejó la imagen de la noche, con Isco caminando a paso de tortuga directo hacia su butaca mientras Solari no hacía ni ademán de saludar al «22» (algo que sí hizo en el cambio de Lucas) que tampoco gastó un gramo de energía en cruzar un gesto de cariño hacia el entrenador. La relación es irreconciliable, aunque él lo niegue: «No tengo problemas con Isco, en absoluto».