Vídeo: Florentino Pérez, presente el entrenamiento del equipo en las instalaciones de la Universidad de Barry ATLAS
Fútbol

El Real Madrid pincha la burbuja del mercado de fichajes

Florentino recela de las inversiones elevadas de hoy en jugadores que no están muy por encima de su verdadero precio

MadridActualizado:

Cuando en julio de 2001 el Madrid anunciaba el fichaje de Zinedine Zidane por 75 millones de euros, muchos se llevaron las manos a la cabeza. La historia se repitió ocho años después. Cuando en julio de 2009, el club blanco abonó 96 millones por Cristiano Ronaldo, la crítica fue feroz contra la entidad de Concha Espina y su presidente, Florentino Pérez. En ambos casos, el tiempo acabó poniendo a cada uno en su sitio. Seguramente, ambas contrataciones hayan sido las más relevantes y amortizadas de la centenaria existencia del Real Madrid, con permiso de Di Stéfano y Puskas. Y es complicado encontrar en la historia del fútbol dos fichajes tan caros, y a la vez tan rentables en lo deportivo y en lo económico.

Pero aquellos tiempos nada tienen que ver con los actuales, aunque solo hayan pasado pocos años. El mercado del fútbol vive un periodo de elevada inflación del que el Real Madrid no piensa participar, una postura muy firme tomada por Florentino, veterano hombre de negocios que no piensa caer en el error de un innecesario despilfarro que ponga en peligro el modelo de club: «Sin grandes inversiones en los últimos años, el Madrid ha ganado cuatro de las cinco últimas Champions, aparte de unos cuantos títulos más nacionales e internacionales. Algo sabrá Florentino que otros mandatarios no saben», explica a ABC Ginés Carvajal, uno de los representantes con más solera del fútbol español, también esquivo al actual mercado: «El Madrid es una entidad consolidada y solvente, de gran nombre mundial, que lleva mucho tiempo con una plantilla sobresaliente. Gastar por gastar solo le llevaría al precipicio. Yo entiendo que se gasten esas millonadas en fichajes como el de Neymar, pero el problema es que se pagan barbaridades por jugadores que no lo merecen», añade el agente.

Otro modelo de fichajes

El mundo de los representantes mira cada verano al Madrid con expectación. Saben que un gran movimiento de mercado por parte de los blancos es una inyección de dinero del que ellos normalmente saldrán beneficiados, directa o indirectamente, pero son conscientes de que el club blanco no va a participar de esta revolución: «El Madrid es una locomotora que tira del resto. De lo contrario, todo queda un poco parado. Por eso a nosotros nos gusta que mueva el máximo dinero posible, porque así haremos más operaciones, pero ahora ha decidido apostar por fichajes de jóvenes llamados a marcar época y ya hay otros grandes que siguen su filosofía. Mirad el Bayern que también ha renegado de este juego de fichajes a golpe de talonario», explica a este periódico García Quilón, otro líder del mundo de la representación.

Florentino lleva años anunciando su actual gestión del club. Desde principios de esta década, la llegada de los ‘petrodólares’ al PSG y al City pusieron en alerta al presidente del Madrid, que siempre deslizaba en sus encuentros con los socios que el fútbol iba hacia una burbuja de la que no formaría parte: «Es una decisión coherente. Si el Madrid perdiera la cabeza en materia de fichajes pondría en peligro la estabilidad del club y vaciaría la caja. El presupuesto se descuadraría y el futuro sería peligroso», explica Ginés Carvajal.

El ejemplo del Milán

Ahí está el Milán, ahogado en su avaricia desde hace diez años, cuando la crisis se lo llevó por delante por soltar el dinero a espuertas en jugadores de medio pelo o ya en su ocaso. Fue una situación que miró detenidamente Florentino, sabedor que el Madrid no puede competir con clubes estado o con equipos que nadan en la abundancia de derechos de televisión desorbitados. Ese modelo es muy atrevido y en cualquier momento te puede dar la espalda. Por eso, el club blanco centra sus ingresos en su poder de marca y en mantener una ecuanimidad en las entradas y salidas. Nunca lo fiará todo a los ingresos de televisión ni a inyecciones extranjeras: «El Madrid hace bien fichando talento juvenil de 40 y 50 millones con que solo uno de ellos le salga cara, habrá amortizado de sobra este tipo de operaciones, y no habrá malgastado el dinero en jugadores de clase media», concluye Ginés.

Las cifras hablan por sí solas. Desde el fichaje de James, tras el Mundial de 2014, por el que el Madrid pagó 80 millones de euros y ahora juega cedido en el Bayern, el club blanco no acomete operaciones de calado. Su mayores desembolsos han sido Vinicius y Rodrygo, dos mirlos brasileños que si explotan, no tendrán precio, como ahora Asensio.