Real MadridAsí fue el emocionante ¿último partido? de Keylor Navas

Sentido encuentro para el costarricense con aroma a despedida

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Solo el paso del tiempo, ese intangible de incalculable valor, nos dirá si el de ayer fue el último partido de Keylor Navas en el Santiago Bernabéu, pero a la espera de conocer el desenlace de su incierto destino, la puesta en escena ante el Betis tuvo contundente aroma a despedida. Nada más pitar Undiano, su último arbitraje tras 348 encuentros y 19 años en Primera, Keylor puso el broche a un partido repleto de buenas paradas, guiños de un adiós y reconocimientos recíprocos entre grada y portero. Ya en el centro del campo, Navas hincó rodillas al suelo y elevó los brazos hacia el cielo de Madrid. Después, aplausos a todo el Bernabéu, con especial atención a la grada de animación, antes de dirigirse emocionado a la ducha, con su íntimo amigo Marcelo esperándole para fundirse con él en un emotivo abrazo.

Es notorio el cariño que la afición del Real Madrid le tiene al guardameta de las tres últimas Champions, y en el cierre de una temporada para olvidar fue Keylor el único que se marchó con una sonrisa del Bernabéu. «Keeeylor, Keeeeylor, Navas, Navas», cantaban una y otra vez los 56.900 espectadores que sufrieron el último pellizco de un curso insuficiente. Cada cántico de apoyo al centroamericano era agradecido por Navas con aplausos, correspondidos también por toda la grada.

Ya antes del inicio, Keylor fue de lejos el futbolista que más impacto generó en la recitación de las alineaciones por la megafonía. El tico, sabedor de lo especial del duelo, reunió a todos su compañeros en un corrillo de apenas diez segundos en el que ejerció de líder y llevó la voz cantante.

Bale, sin despedida

Durante los noventa minutos, tres grandes paradas y dos buenas salidas incrementaron ese idilio con la que durante cinco años ha sido su afición. Y Keylor supo estar a la altura. Algo que no sucedió con Bale. Ni el galés, cazado en el banquillo entre risas con Kroos ya con 0-2 en el marcador, tenía muchas ganas de despedidas, ni Zidane le dio la oportunidad para ello. Con seis bajas en la primera plantilla, su inclusión en la convocatoria fue más obligada que real, y su técnico fue elocuente: «Siento si no ha podido despedirse del Bernabéu, pero yo tengo que tomar decisiones y me fijo en el presente». Keylor y Bale, Bale y Keylor, dos maneras muy distintas de decir adiós al Real Madrid.