Champions | Viktoria Plzen-Real MadridLocura con el Madrid en Pilsen, la ciudad que inventó la cerveza rubia

Día grande en la ciudad checa, orgulloso de ver por primera vez en directo al conjunto blanco. El estilo pilsen de cerveza fue creado aquí en 1842

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Sean o no amantes de la cerveza, seguro que han escuchado hablar miles de veces de 'la rubia'. Es como se conoce de manera coloquial al estilo de birra más consumida del mundo, la pilsen, bebida por dos tercios del planeta gracias al genio cervecero Josep Groll, creador de una mezcla insuperable: levadura Pilsner 'H', cebada de Moravia, lúpulo de Saaz, fermentación en el fondo de las cubas y cocción directa sobre el fuego en calderas de cobre. Así nació el 5 de octubre de 1842 en Plzen, ciudad checa de aires medievales situada 100 kilómetros al oeste de Praga, la cerveza más famosa del mundo: la Pilsner Urquell, 'la rubia de las rubias' que ha marcado el camino del resto de cervezas pilsen.

«Para Plzen su mayor orgullo es su cerveza, la mejor del mundo, con diferencia. Y hoy nos visita el mejor equipo del planeta, el Real Madrid. La mezcla es perfecta. Es el partido de nuestras vidas y los seguiremos como es habitual en nuestra ciudad: con una buena cerveza pilsen en la mano», explica a ABC Zuzana Koubíkova, la directora de la oficina de turismo de la ciudad checa donde juega el Real Madrid su cuarto partido de la fase de grupos de la Champions.

Será la primera visita del conjunto blanco a Plzen y la primera a la República Checa tras 17 años, normal que apenas duraran unas horas las 11.700 entradas puestas a la venta. Las otras 1.300, para una capacidad de 13.000 del Doosan Arena, son para aficionados del Real Madrid, encantados con este segundo destino europeo de su equipo. Tanto que muchos de ellos se han montado un viaje a lo grande. Primero Praga, una de las ciudades más bellas de Europa, y después Plzen, donde aparte del partido les espera una atractiva visita a Plzeňský Prazdroj, la fábrica de cerveza de donde sale la reina de las 'rubias': «Aquí tenemos cerveza acumulada en los barriles para consumir durante los próximos 70 años», explica a este periódico el señor Slehofer, uno de los responsables de tan icónico lugar.

Es la segunda vez que el Viktoria Plzen juega la Champions. Su primera, en 2011, le cruzó en la fase de grupos con el Barcelona, pero en esa edición el equipo tuvo que jugar en Praga obligado por la UEFA al no cumplir su estadio los requisitos mínimos para competiciones europeas: «Ya entonces, a pesar de tener que ir a la capital, había mucha euforia. Imagínese ahora. Para el partido jugado en Madrid hace dos semanas, la ciudad se volvió loca. En 'Na Spilce', el restaurante situado dentro de la propia fábrica (el más grande de la ciudad con capacidad para 600 personas), se montaron pantallas gigantes y hubo música para ambientar la previa y el post partido. Ahora sucederá lo mismo. No hay bar ni restaurante que no tenga ya todo reservado para una noche única», detalla Koubíkova.

Para los 200.000 habitantes de Plzen, poder ver en persona a Ramos, Benzema, Asensio o Bale es un sueño que jamás hubieran pensado cumplir, y lo están teniendo al alcance de su mano desde ayer. Un momento idóneo para mostrarle al mundo la belleza de su ciudad, la hospitalidad de su gente y el buen equipo de fútbol que tienen. Ya estuvieron a punto de empatar en el Santiago Bernabéu y amenazan con repetir la gesta de CSKA de Moscú: «Ganarles es el mayor reto de nuestras carreras y estamos convencidos de ello», asegura Romana Hubnik, el capitán del Viktoria Plzen, la ciudad con la mejor cerveza del mundo.