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La séptima final del Barça

De los postes de Berna en 1961 al cabezazo de Messi en Roma en 2009, el equipo azulgrana lleva tres títulos y tres derrotas: en el regreso a Wembley desempatará

BARCELONA Actualizado:

La del sábado es la séptima final de la Copa de Europa en la historia del Barça. Con esa antigua denominación, el equipo azulgrana perdió en sus dos primeras apariciones en la última ronda ante Benfica y Steaua en Berna 1961 (3-2) y Sevilla 1986 (0-0 p.p.), respectivamente. En Londres 1992 ante la Sampdoria (1-0) se rompió el gafe con la llegada de la liguilla, aunque en Atenas 1994 no hubo continuidad ante el Milan (4-0). En el siglo XXI cambió el signo del Barça con sus triunfos ante Arsenal (2-1) en París 2006 y Manchester United (2-0) en Roma 2009. Tres títulos y tres finales perdidas. El desempate, en el regreso a Wembley.

Berna 1961

Dicen que los postes dejaron de ser cuadrados para pasar a ser cilíndricos después de que el Barça se estrellara ante ellos en aquella fatídica final ante el Benfica. Hasta tres veces repelieron los remates de Kocsis, Kubala, cuyo disparo golpeó en el derecho y en el izquierdo en una carambola cruel, y Czibor. Los de los dos primeros se produjeron con 3-1 favorable al conjunto portugués en el marcador, mientras que el tercero hubiese supuesto el empate, pues el propio Czibor había logrado el definitivo 3-2 en el 75'.

Culpar a la mala suerte de lo sucedido no tranquilió la conciencia de un portero mítico como Ramallets, quien fue el protagonista negativo de la final. Kocsis había marcado el 0-1 para un Barça majestuoso, con jugadores como Kubala y Luis Suárez, líderes de un equipo que eliminó por primera vez al Real Madid en semifinales de la Copa de Europa, competición en la que los blancos habían conquistado las primeras cinco ediciones. A la fantasía de los dos citados se unía la calidad en el remate de Evaristo, Czibor y Kocsis, los dos últimos húngaros que maravillaron en el Mundial de 1954. El conjunto azulgrana, con Enrique Orizaola en el banquillo, se sentía favorito y el 0-1 en el 20' le dio la razón.

Pero no fue la noche del guardameta catalán, hasta aquel día un seguro de vida. En dos minutos se le cayó el mundo encima. Primero, en el 30', se tragó un centro lateral y permitió a Aguas lograr el 1-1. Y en el 32', deslumbrado por el sol, introdujo el balón en su propia portería tras una cesiión de Gensana. El Barça tenía tiempo y calidad para remontar, pero se lanzó al ataque con más corazón que cabeza y lo pagó en el 55' con un gol a la contra de Coluna. Luego llegó la sucesión de postes y el gol insuficiente de Czibor...

Ficha técnica

Benfica-Barça 3-2

Benfica: Pereira; Mário João, Figueiredo, Martins, Neto; Cruz, José Augusto, Santana, Águas; Coluna y Cavém.

Barça: Ramallets; Foncho, Gensana, Gracia, Vergés; Garay, Kubala, Kocsis, Evaristo; Luis Suárez y Czibor.

Goles: 0-1, Kocsis (20'); 1-1, Águas (30'); 2-1, Ramallets, en propia puerta (32'); 3-1, Coluna (55'); 3-2, Czibor (75').

Estadio: Wankdorfstadion de Berna (Suiza)

Espectadores: 33.000

Árbitro: Gottfried Dienst

Sevilla 1986

25 años tuvo que esperar el Barça para volver a una fiinal de la Copa de Europa. Y aunque lo hizo con un sufrimiento excesivo en semifinales (tuvo que remontar un 3-0 al Göteborg gracias a un hat-trick de Pichi Alonso y a los penaltis), todo el mundo apostó por aquel conjunto de Terry Venables porque la final se jugaba en casa, en el Ramón Sánchez Pizjuán, y el rival era el desconocido Steaua de Bucarest. Hasta el KO en la final de Copa poco días antes frente al Zaragoza quedó como una anécdota. Nadio vio indicios de la debacle.

El desplazamiento de seguidores a Sevilla fue masivo, se habla de 60.000 culés en la grada, porque sólo se contemplaba una cosa: el primer triunfo del Barça en la gran competición continental. Pero a la hora de la verdad el encuentro fue plomizo, sin apenas ocasiones, al ritmo rumano. Bernd Schuster no mandaba en el césped como ss esperaba y las carreras del 'Lobo' Carrasco y de Marcos eran infructuosas. Al 'Pichón' se le anuó un gol, pero ya nadie se acuerda de aquello porque tras el 0-0 en los 120 minutos de juego, todo se resolvió en una tanda de penaltis tan sonrojante para el equipo azulgrana que nadie buscó excusas.

El tristemente fallecido Urruti, soberbio, detuvo los dos primeros lanzamientos rumanos a Majaru y Boloni, pero Duckadam también adivinó las intenciones de Alexanco y Pedraza, también fallecido este año. Lacatus sí marcó el tercero, que fue el 1-0 porque Pichi Alonso volvió a rendirse ante Duckadam, quien también detuvo el último de Marcos tras el 2-0 de Balint. Adiós título. Cuatro penaltis fallados. No se pudo tirar ni el quinto. Y Schuster, sustituido antes de la prórroga, ya no se encontraba ni en el estadio molesto con todo el mundo. Horrible.

Ficha técnica

Barça-Steaua 0-0 (0-2 p.p.)

Barça: Urruti; Gerardo, Migueli, Alexanco, Julio Alberto; Víctor, Schuster (Moratalla, 84'), Pedraza; Marcos, Archibald (Pichi Alonso, 111`) y Carrasco.

Steaua: Duckadam; Iovan, Barbulescu, Belodedici, Bumbescu, Balan (Iordanescu, 72'), Lacatus, Majaru, Piturca (Radu, 107'); Balint y Boloni.

Goles: No hubo

Árbitro: Michel Bautrot (Francia). Amarillas a Barbulescu, Belodedici, Lacatus, Boloni, Julio Alberto y Marcos

Espectadores: 70.000 en el Sánchez Pizjuán de Sevilla.

Londres 1992

El Barça no tardó tanto a volver a una final como la segunda vez, pero otra vez llegaba al partido decisivo con una aureola de favoritismo que recordaba los dos precedentes. La Sampdoria italiana parecía la víctima segura a mano del Dream Team de Johan Cruyff. No importaba que el experimentado Vujadin Boskov fuese su técnico o que Roberto Mancini y Gianluca Vialli fuesen sus figuras. Era el Barça del holandés, preciosista en su fútbol, con un trío de extranjeros de gran calidad como Koeman, Laudrup y Stoichkov y la flor demostrada con el cabezazo milagroso de Bakero en Kaiserslautern que evitó una eliminación temprana.

El mítico Wembley acogió otro éxodo de barcelonistas, que volvieron a sufrir cuando Pagliuca repelió un gran disparo de Julio Salinas o cuando Stoichkov remató al poste, igual que Kubala en Berna. La Sampdoria también llegaba con peligro y Zubizarreta, aunque nadie se acuerde de ello, impidió el gol de Lombardo, un jugador sin pelo con pinta de villano al estilo el bigotudo Duckadam en Sevilla. Como seis años antes, 0-0 en el minuto 90 y la prórroga. Pero esta vez sí se hizo la luz gracias a un extraordinario lazamiento de falta directo de un especialista como Koeman. Era el minuto 111 y 'Tintín', como se le llamaba por su peinado, entró en la historia del Barça. Y allí seguirá porque él fue el primero. Tras el 1-0, un jovencísimo Guardiola fue sustituido por Alexanco. Aquel niño comenzaba un idilio con el trofeo.

Ficha técnica

Barça-Sampdoria 1-0

Barça: Zubizarreta; Ferrer, Koeman, Nando, Juan Carlos; Bakero, Eusebio, Guardiola (Alexanco, 112'), Laudrup, Julo Salinas (Goikoetxea, 65') y Stoitchkov.

Sampdoria: Pagliuca; Mannini, Lanna, Vierchowod, Bonetti (Invernizzi, 73'); Katanec, Lombardo, Pari, Cerezo; Vialli (Buso, 100') y Mancini.

Goles: 1-0, Koeman (111')

Espectadores: 70.000 en Wembley

Árbnitro: Aron Schmidhuber (Alemania). Amarillas a Bakero, Mannini, Vierchowod y Mancini

Atenas 1994

El Dream Team ya estaba en la cima, se creía indestructible, ahora reforzado con un goleador único como Romario. Su trayectoria en la Champions League había sido impresionante. Aunque en la Liga tuvo que recurrir a la parada de González al penalti de Djukic en Riazor para conquistar el título, el fútbol que había ofrecido aquel equipo era tan espectacular que otra vez parecía que el rival no jugaba. Y esta vez se pasaron porque el contrincante era el Milan. Dicen que Fabio Capello recopiló las declaraciones más arrogantes de Johan Cruyff, un genio que ya estaba a punto de perder el norte, para motivar a sus jugadores. Ya no estaba Sacchi en el banquillo ni los holandeses Gullit, Rijkaard y Van Basten. ¡Pero era el Milan! Ahora parece fácil verlo así.

Entonces no. Fue un baño absoluto del equipo italiano en cuano a intensidad, disposición táctica, actitud e incluso fútbol. En un Estadio Olímpico de Atenas sorprendido por lo que estaba ocurriendo, Massaro (2), Savicevic y Desailly acribillaron a Zubizarreta, injusto cabeza de turco de lo sucedido y despedido por Cruyff en el avión de regreso a Barcelona en un ejemplo para el futuro de cómo no gestionar una crisis. Fue el principio del final del Dream Team, aunque algunos aprendieron de lo sucedido y apuntaron los errores para no repetirlos en el futuro, quizás como entrenador. Sí, por ahí estaba Guardiola...

Ficha técnica

Milan-Barça 4-0

Milan: Rossi; Panucci, Galli, Tassotti, Maldini (Nava, 84'); Albertini, Desailly, Donadoni, Bojan; Massaro y Savicevic.

Barça: Zubizarreta; Ferrer, Nadal, Koeman, Sergi (Quique Estebaranza, 73'); Guardiola, Bakero, Amor; Stoichkov, Romario y Txiki Begiristain (Eusebio, 51')

Goles: 1-0, Massaro (22'); 2-0, Massaro (45'); 3-0, Savicevic (47'); 4-0, Desailly (59')

Espectadores: 70.000 en el Estadio Olímpico de Atenas

Árbitro: Phillip Don (Inglaterra). Amarillas a Panucci, Tassotti, Albertini, Ferrer, Nadal, Sergi, Bakero y Stoichkov

París 2006

Sólo han pasado cinco años desde que el Barça de Frank Rijkaard logró la segunda Copa de Europa en la historia del club. Es fácil resumir aquel título logrado ante el Arsenal (2-1) como el triunfo del fútbol total liderado por Ronaldinho, en el mejor momento de su carrera. Incluso Guardiola habla hoy en día de que en París hubo una continuación de la filosofía de Cruyff. Pero un repaso a la alineación del Stade de France permite descubrir que Rijkaard tiró de sus conocimientos tácticos del fútbol italiano, tras muchos años en el Milan, para asegurarse el trofeo. Ya fue más conservador de lo que muchos quieren recordar en octavos de final ante el Chelsea de Mourinho o en semifinales ante el Milan (0-1 en San Siro con gol de Giuly y 0-0 en el Camp Nou). Pero en la final dejó a Iniesta en el banquillo pese a que Xavi estaba lesionado, le faltaron unos pocos días para llegar a tiempo. El centro del campo fue Van Bommel, Edmílson y Deco.

Así, sin ideas, el equipo azulgrana no aprovechó la temprana y justa expulsión del portero Lehmann en el 20' por derribar a Eto'o en una acción que de no ser falta hubiese acabado en gol de Giuly. Valdés tuvo que multiplicarse para detener varias ocasiones de Henry y Ljungberg, pero no pudo hacer nada ante un cabezazo de Campbell antes del descanso. Rijkaard rectificó y dio entrada a Iniesta, Larsson y Belletit progresivamente. Y los tres le dieron el título. El de Fuentealbilla, cambiando el ritmo al encuentro y buscando cómo aprovechar la superioridad numérica. Larsson asistiendo a Eto'o en el 1-1 y Belletti en el 2-1. Y éste último, convirtiéndose en el héroe más inesperado de la historia del fútbol. Lateral brasileño sin gol hasta el día oportuno. Messi, que quería arriesgar pese a un percance muscular, no jugó y nadie le encontrará en la foto de la celebración en el césped porque no sintió el título como suyo. Quería otro.

Ficha técnica

Barça-Arsenal 2-1

Barça: Valdés; Oleguer (Belletti, 71'), Puyol, Márquez, Van Bronckhorst; Edmilson (Iniesta, 46'), Deco, Van Bommel (Larsson, 61'); Giuly, Eto'o y Ronaldinho.

Arsenal: Lehman; Eboué, Kolo Touré, Campbell, Ashly Cole; Gilberto Silva, Cesc Fábregas (Flamini, 74'); Pires (Almunia, 19'), Hleb (Reyes, 85'), Ljungberg; y Henry.

Goles: 0-1, Campbell (37'9); 1-1, Eto'o (77'); 2-1, Belletti (81').

Árbitro: Terje Hauge (Noruega). Mostró cartulina amarillas a Eboué, Henry, Oleguer y Larsson (93). Roja directa a Lehman (18').

Espctadores: 80.000 en el Stade de France

Roma 2009

Leo Messi llegó al Estadio Olímpico de Roma dispuesto a demostrar que el número 1 en el mundo del fútbol era él. Guardiola, que volvía a una final como entrenador tras aquella frustración vivida en Atenas como jugador, había sabido conectar con el alma inquieta y poco comunicativa del argentino durantee toda la temporada. En su primera experiencia juntos, la Liga y la Copa ya estaban en el saco y el '10' maravillaba allí donde jugaba, "pero te falta ser el protagonista en una final y tú puedes", le dijo el técnico. Como rivales, el vigente campeón, el Manchester United, y el vigente Balón de Oro, Cristiano Ronaldo. Un pulso cuerpo a cuerpo de estrellas. El Barça llegaba anímicamente a tope porque Iniesta había clasificado al equipo para la final con un golazo ante el Chelsea en el tiempo de descuento de Stamford Bridge. Pero físicamente estaba roto. El primero, el de Fuentealbilla, que jugó infilitrado para asistir al infalible Eto'o en el 1-0 y que incluso aguantó los 90 minutos antes de pasar varios meses en la enfermería e incluso de temer por su carrera. Pero valió la pena el sacrificio. Como el de Touré, central reciclado para cubrir las bajas en el centro de la zaga (Márquez, Milito...), pues Puyol cubrió la ausencia por sanción de Alves en la derecha, mientras que la izquierda fue para un enorme Sylvinho debido a otra sanción, la de Abidal. Muchos contratiempos y un inicio impetuoso de Cristiano Ronaldo hicieron temer lo peor, pero Valdés, como en París, ofreció otra actuación sensacional en una final. Y con el 1-0 de Eto'o en el 10', el Barça se tranquilizó y poco a poco impuso su jerarquía hasta que Messi voló para conectar un cabezazo por encima de Van der Sar con el que la Pulga, Guardiola y el Barça se quitaron varias espinas.

Ficha técnica

Barça-Manchester United 2-0

Barça: Valdés; Puyol, Touré Yayá, Piqué, Sylvinho; Sergio Busquets, Xavi, Iniesta (Pedro, 92'); Messi, Eto'o y Henry (Keita, 71').

Manchester United: Van der Sar; O'Shea, Ferdinand, Vidic, Evra; Carrick, Anderson (Tevez, 46'), Giggs (Scholes, 75'), Park (Berbatov, 66'); Rooney y Cristiano Ronaldo.

Goles: 1-0, Eto'o (10'); 2-0, Messi (70')

Árbitro: Massimo Busacca (Suiza). Mostró cartulinas amarillas a Piqué, Cristaino Ronaldo, Scholes y Vidic.

Espectadores: 72.000 en el Estadio Olímpico de Roma