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Messina se despide para proteger la unión

El extécnico del Real Madrid juzga al entorno como culpable y el público abuchea a sus jugadores

J.B.
MADRID Actualizado:

‘Divide et impera’. Fue una de las tácticas que los poderosos romanos aplicaron para sus exitosas conquistar y que conocen los italianos cultivados. Uno de ellos es Ettore Messina, un entrenador de primer nivel asociado al laurel que recurrió a ese argumento para justificar su renuncia como entrenador del Real Madrid. “Lo que yo he decidido es por una razón muy sencilla: intentar ayudar a conseguir una unión dentro y fuera de la pista, que es absolutamente necesaria para lograr algunos éxitos. El nivel de división había llegado, no dentro, sino, sobre todo, fuera a un nivel bastante peligroso para el equipo" argumentó tras una pausa para la reflexión y escoger con mucho cuidado por sus palabras en su rueda de prensa de despedida.

Sus palabras traslucen un conflicto que va más allá de lo deportivo en un banquillo que se había convertido en una diana con numerosos francotiradores. Messina, a quien se notaba especialmente tenso en las últimas presencias ante los periodistas, rechazó siempre la presión de ser siempre ganadores en el club. Su primer año se basó en veteranos con supuesta ansia de victoria pero se quedó sin fuerzas a mitad de temporada y en su segundo año inyectó un grupo de jóvenes al que trató de quitar presión. Pero creció la desconfianza y la enemistad dentro de sus filas con el arrinconamiento de Garbajosa, las nuevas exigencias a Felipe Reyes y los numerosos bandazos con un equipo que ha terminado desnortado. El público, que señaló en numerosas ocasiones al técnico como centro de sus críticas, recibió con bronca a los jugadores en su primer partido que ganaron al bisoño y mermado Joventut por 78-60 a pesar de un tenso 2-11 inicial en contra.

Con el Real Madrid a las puertas de su vuelta a la ‘Final Four’ quince años después aconseja cómo cimentar su imperio: “Espero solo que ahora todo lo que está pasando le dé más cohesión y madurez que es fundamental para todo, para que los grandes equipos lleguen a ser grandes”.