CICLISMO

Contador puede perder el Tour y se expone a dos años de sanción

La Federación Española tiene ahora la última palabra para castigar o no al ciclista

MADRID Actualizado:

Hablaron todos los implicados, conocedores y portavoces relacionados con el positivo light de Alberto Contador en el Tour y el mensaje se repitió de boca en boca. Cautela, precaución, calma y, ante todo, más información antes de juzgar el caso que ha convulsionado al deporte español y a las comunidades ciclista y periodística internacionales.

Ningún estamento se ha apresurado y el nudo gordiano del embrollo, la UCI, menos que nadie. El organismo que preside Pat McQuaid tuvo que soltar la bomba por imperativo legal. El reglamento de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA), al que está sujeto y suscrito la UCI, especifica que todos los positivos tienen que salir a la luz, se llame como se llame el protagonismo y sean cuales sean las circunstancias del caso.

Del positivo por clembuterol de Contador nada se sabía debido a sus especiales circuntancias. Ese margen mínimo (0,0000000005 gramos por mililitro de orina) llevó al laboratorio de Colonia y a la UCI a considerar el caso como singular.

Especial fue que la UCI avisara el pasado 24 de agosto al mejor ciclista del mundo que había restos de clembuterol en su orina. Y especial fue que el propio corredor pidiese inmediatamente el contraanálisis, que se realizó el 8 de septiembre y volvió a dar resultado positivo, puesto que se trata de la misma orina.

La UCI ha admitido las alegaciones de Contador y, según éste, le dio la razón en conversaciones privadas con Mario Zorzoli, el jefe médico de la UCI. El problema es que el ciclista español no tiene forma de demostrar su inocencia con pruebas consistentes. Tendría que confirmar que la sustancia dopante llegó a su organismo de forma involuntaria. Cuestión compleja porque del solomillo supuestamente engordado con clembuterol en la carnicería de Irún no queda ni rastro y tampoco su proveedor, José Luis López Cerrón, conservó el ticket de la compra.

Un hilo del que se podría tirar del ovillo. Contador no ha denunciado el caso a las autoridades policiales ni sanitarias del gobierno español, por lo que la situación se ha vuelto peliaguda para él.

Día de comunicados

El Tour de Francia emitió ayer un comunicado en el que expresa su cautela a la espera de que avancen las investigaciones que han emprendido la UCI, la AMA y el propio Contador. Pero nadie se atrevió a descartar ayer que si la resolución queda como está hoy —el corredor, suspendido cautelarmente, y el positivo, confirmado—, pueda repetirse el caso de Floyd Landis, el americano que fue desposeído del Tour 2006 por su positivo de testosterona y que recayó en las espaldas de Óscar Pereiro.

La UCI ha comunicado el positivo y el procedimiento pasa ahora a la Federación Española de Ciclismo, que ayer no había recibido ninguna notificación oficial. Al organismo español le compete ahora la potestad de sancionar al corredor.

Antes, tiene que abrir un expediente a Contador y, posteriormente, remitir el caso al comité de competición. Carlos Castaño preside la Federación y cuatro personas integran el comité de competición: su presidente, Fernando Uruburu; los vocales Javier Leguina y Juan Ignacio Sobrino y la instructora Carmen Victoria López. Ellos tendrán la última palabra, con sanción o con exculpación. Cualquiera de las dos decisiones creará polémica.

Contador, que acaba de fichar por el Saxo Bank de Bjarne Riis, recibió ayer todo tipo de apoyos, pero su futuro se presenta incierto a día de hoy.