Rossi, en el Gran Premio de España
Rossi, en el Gran Premio de España - AFP

MotoGP | GP EspañaRossi detiene el tiempo

Líder con 38 años tratará de ganar la carrera 3.000 del Mundial y defender el liderato a pesar de salir séptimo en una parrilla que lidera Pedrosa

JerezActualizado:

Ni siquiera su compañero de equipo sabe cómo lo hace. Solo atisba algunas de las ráfagas de genialidad que rodean a Valentino Rossi. «Se fija mucho en los rivales. Trabaja mucho aunque no veas que destaque. Siempre está ahí». Siempre. Podría celebrar hoy en el Gran Premio de España la carrera número 3.000 de la historia del motociclismo, después de que Ángel Nieto lograra la 1.000 y Mick Doohan la 2.000; y el italiano hasta bromeó con la cifra: «No las he corrido todas, pero casi». Lo que es todo suyo es el liderato. Por dos segundos puestos (Argentina y Austin) y un tercero (Qatar) en un principio de curso en el que vuelve a desafiar a todos los rivales. Incluso al más implacable: el tiempo.

Tiene 38 años. Una barbaridad en un deporte que se rige casi siempre por los récords de precocidad. Su compañero en Yamaha, Maverick Viñales, tenía solo un año cuando el italiano debutó en el Mundial, en 1996. A partir de ahí, 114 victorias, 224 podios y nueve coronas: siete en MotoGP. Siempre prefirió los grandes retos.

Trabaja con ahínco en el siguiente: lograr su décima. Ganó cinco títulos consecutivos en la máxima categoría (2001 a 2005), y dos más en 2008 y 2009. Ahí se frenó. La mala época en Ducati, el resurgir de Jorge Lorenzo y el terremoto Márquez secaron su progresión. Todavía así, en los tres últimos cursos ha sido segundo, más cerca del título que nunca en 2015, última vez que fue líder. En Valencia, se lo ganó Lorenzo. De ese resquemor surge parte de la motivación con la que lucha por ser regular este curso, clave para alcanzar la gloria, así como entender sus debilidades y fortalezas.

Entre las primeras: los días previos, que siempre se le atragantan, como si la dosis pócima mágica la reservara para el domingo. Solo en Austin logró colarse en la primera línea. En Qatar salió décimo, séptimo en Argentina. La dinámica irregular no ha sido excepción en Jerez, donde sufrió más de la cuenta el viernes con la pista mojada, y también el sábado, en seco, atrapado en la tercera línea de parrilla, séptimo, por delante de Lorenzo.

Pedrosa se reivindica

En la primera, después de un fin de semana impecable, Dani Pedrosa. Aguantó la estrategia de Marc Márquez, pegado a su rueda, y se quedó con la plaza por 49 milésimas. Pedrosa, por fin, vuelve a liderar la parrilla después de 19 grandes premios ausente. El último, Sepang 2015. Sin embargo, no quita a Rossi de la batalla de hoy en Jerez (a las 14.00 horas, Movistar MotoGP y ABC.es). «Luchará, por supuesto. Este es un circuito Yamaha, y además le encanta». También Márquez lo cree: «Con Valentino ya se sabe, parece que no, pero en carrera estará allí».

Es una de sus fortalezas, a las que se aferra cada semana: la adrenalina del domingo. Sobre todo en este tramo de la temporada, pues llega un cuarteto de circuitos que se le dan especialmente bien: Jerez, Le Mans, Mugello y Cataluña. Sobre todo el andaluz, donde ha ganado nueve veces y en el que podría lograr la victoria 500 para Yamaha. Otro dato para remarcar en la enciclopedia que lleva su nombre.

No se obsesiona con el liderato. Solo, dice, quiere disfrutar del momento con su equipo, en el que incluyó el año pasado a Luca Cadalora para encontrar una nueva ilusión que lo mantenga despierto. Pero ahí están las palabras de sus rivales. «Es muy constante, está trabajando fuerte, y le está ayudando ser veloz en carrera. Le está saliendo todo bien. Se lo merece. ¿Candidato al título? Va primero, tú dirás», observa desde cerca Viñales.

Mientras él se afana en hallar una décima más de velocidad para hoy, otros ya lo jubilan. Desde la organización del Mundial le ofrecen un puesto como director de un equipo de MotoGP, o incluso ser presidente de la Federación Internacional de Motociclismo (FIM). Él declina con educación. «Estoy muy lejos de eso ahora. ¿Quizá en diez años?». Tiene contrato con Yamaha hasta el próximo curso, estará cerca de los 40 (los cumple en febrero). Pero qué más da cuando se trata de Rossi.