Maverick Viñales da la campanada en Le Mans
Maverick Viñales, en Le Mans - AFP
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Maverick Viñales da la campanada en Le Mans

El piloto gerundense, de 16 años, se impone en 125cc en una cerrada lucha con el hasta ahora invicto Terol

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Es impresionante, Insaciable. Inasequible al desaliento. El motociclismo español no deja de producir futuros campeones, mientras el resto de países sufre para conseguir algún piloto competitivo. Márquez tomó el año pasado el testigo de Lorenzo y de Pedrosa. Sin descanso, unos meses después, Maverick Viñales ha cogido el relevo de Marc para perpetuar la estirpe de los ganadores. A los 16 años, la edad mínima exigida para competir en el Mundial, el juvenil de Rosas acabó con el dominio total de Terol en 125 y batió la plusmarca nacional de precocidad en la victoria. Obtuvo su primer himno con 16 años y 123 días. Superó el viejo récord que Lorenzo estableció en 2003, en Río: 16 años y 139 días. [Resultados en pdf]

A Maverick le habría gustado romper la marca absoluta de Melandri —15 años y cuatro meses— pero la nueva normativa de MotoGP retrasó la incorporación al Mundial a los 16 cumpleaños y esa regla impidió al catalán debutar en el gran circo la temporada pasada. Tenía calidad desde hace tiempo para ascender a la primera división de este deporte.

Viñales ha sido siempre un niño precoz. Comenzó a correr a los ocho años y su progresión no tuvo curvas descendentes. Campeón de Cataluña en 2007 y en 2008, en el último año se proclamó campeón de España y de Europa, a la espera de ser admitido en el Mundial. Su estreno no ha podido ser mejor.

En su cuarto gran premio festejó su primer triunfo. Inscribió su matrimonio con el éxito nada menos que en Le Mans, después de una batalla estelar con el líder, Nico Terol, que comprobó en sus carnes que este niño tiene demasiada serenidad para su edad.

El valenciano celebraba en Francia su centenario de grandes premios y esperaba conmemorarlo con la cuarta victoria consecutiva. Pronto constató que no sería fácil. Maverick observó que se escapaba y le siguió sus pasos. Se pegó a rebufo de Nicolás. Le estudió. Y tenía previsto atacarle en las cinco vueltas finales, como desveló su padre, Ángel.

Terol, un piloto cerebral, vio la jugada. Fugados ambos, el alcoyano se dejó adelantar para que el chaval llevara la responsabilidad de la prueba. Se la devolvió el niñato en una vuelta. Y el veterano repitió frenazo para dejar al chaval al frente. Maverick le pidió de nuevo que tomara la cabeza. El alicantino lo hizo. Menuda guerra de cerebros.

Los dos se jugaron el podio más alto en la vuelta decisiva. El chaval actuó como todo un veterano. Metió la rueda a su enemigo en cuatro curvas. y a la quinta fue la vencida. Nico se equivocó en la «chicane» y Viñales le adelantó para vencer por unas milésimas que le hicieron apuntarse a las plusmarcas de leyenda. Vázquez y Faubel remataron un cuarteto hispano histórico. [Clasificación en pdf]