Márquez remonta treinta puestos y consigue una victoria de campeonato
Marc Márquez - REUTERS
GP DE JAPÓN | MOTO 2

Márquez remonta treinta puestos y consigue una victoria de campeonato

El líder del Mundial no pudo arrancar en la salida, fue pasado por treinta pilotos en un momento muy peligroso y venció con una remontada de miedo; triplete español, con Pol y Rabat como compañeros de podio

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Es un campeón que impresiona. Un piloto que el próximo año brillará en MotoGP. Muchos le auguran un podio nada más comenzar el Mundial de la categoría absoluta. Este chico no tiene límites. A sus 19 años es un rey del motociclismo. Se llama Marc Márquez, nació en Cervera en 1993 y dentro de una semana se puede proclamar campeón del mundo de Moto2 en Malasia. Sería el colofón a una temporada apoteósica del ilerdense. Un muchacho que en Motegi consiguió un triunfo "inesperado", después de cometer "un fallo de novato" en la salida. Venció en un nuevo duelo con Pol Espargaró. No se reservó. Aunque Alzamora le pedía que guardara la ropa. Tenía 48 puntos de ventaja. Tras la exhibición, ahora saca 53 al pequeño de los Espargaró. Quedan 75 por dirimirse. Sepang puede ver su coronación el domingo que viene.

Fue un final feliz tras un comienzo aterrador. Márquez no supo arrancar la Suter cuando el semáforo se puso verde. Se quedó clavado en la primera plaza de la parrilla. Dio miedo. Los rivales volaban a 150 kilómetros por hora y le pasaban a centímetros de su cuerpo varado. Por fin, el líder del Mundial pudo meter la marcha y comenzó una remontada de infarto. Estuvo a punto de toparse con varios pilotos. En un kilómetro pasó de la trigésima posición a la undécima. Y al pasar por meta, terminada la primera vuelta, ya era noveno.

En la segunda se colocó séptimo, mientras Tito Rabat, Pol Espargaró, Toni Elías y Scott Redding mandaban en cabeza. Marc los vislumbraba desde ciento veinte metros de distancia. Al comenzar la tercera ronda al asfalto de Motegi ya era sexto. Al finalizarla estaba situado a rueda de su gran enemigo, Pol.

Alzamora respiró. Cuando vio que su pupilo no arrancaba en la salida, se había echado las manos a la cabeza. Temió por la integridad de su campeón. De este genio que en 2013 montará una Honda oficial. El director de MM93 lo siguió pasando mal cuando vio cómo su alumno cum laude superaba pilotos al límite del choque. Y nunca estuvo tranquilo. Porque Márquez continuó su batalla cuando se puso a la espalda de Luthi, de Elías, de Pol, de Redding y de Rabat, que tiraba con fuerza al frente de la carrera.

Marc adelantó primero a Luthi. Luego a Elías. Posteriormente, a Redding. Solo le quedaban los dos hombres de Pons. Y no se lo pensó. Adelantó a Espargaró y se fue a por Tito, al que dejó mandar durante diez kilómetros, para dar el golpe definitivo y poner rumbo a la victoria.

No fue fácil mantener el primer puesto. Pol reaccionó y se puso a rebufo de su gran adversario a lo largo de diez vueltas de tensión. El duelo entre los dos mejores profesionales de Moto2 estaba servido.

Márquez rodaba a tope. Y Policho respondía con derrapadas tan bonitas como las de su eterno rival. Los dos parecían disputar una prueba de dirk track.

Pol intentó meterle la moto en dos ocasiones. Y en la segunda se pasó de frenada en una curva y perdió el caballo del éxito. Incluso realizó un último intento en la vuelta definitiva. Acosó a su compatriota. No pudo con él. El ilerdense celebró su octavo triunfo del año. Igualó el récord que Lorenzo impuso en 250 cc. hace cinco años. Ahora, el líder del campeonato quiere establecer una nueva plusmarca de victorias en la cilindrada intermedia del Campeonato del Mundo. Le quedan tres grandes premios para rematarlo.

Márquez, Pol y Rabat coparon el podio de Japón. Espargaró deberá sacar cuatro puntos a Marc en Malasia para impedir que su oponente festeje la corona dentro de siete días. Con 53 puntos de desventaja, sabe que el título será para su adversario tarde o temprano. Solo quiere ganarle en estas tres carreras. Son los dos mejores. Nos brindarán otros tres buenos espectáculos.