PALABRAS POR LA ESCUADRA

El gazpacho de Merkel

La venganza es un plato que se sirve frío por lo que Zapatero debería preparar para mañana un gazpachito a Merkel

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La venganza es un plato que se sirve frío por lo que Zapatero debería preparar para mañana un gazpachito a Merkel. Que si Europa está lista para salir al rescate de España; que si nuestro diferencial con el bonus alemán marca hitos históricos; que si Mathias Kuhn se lía con Norma Duval... En un mundo globalizado nada es por casualidad. Y menos la apropiación de un bien protegido por el Hola por parte de un teutón. Mira que se lo digo a mi chico: España se está disolviendo roída por un ácido llamado Gobierno y tú pensando en la playa. Esta conversación de Estado la mantenemos el sábado en casa con una pareja de amigos gays que este año han (ad)optado por el carroza de mi chico para vivir el orgullo (de embaularse nuestras croquetas de boletus). A punto de darles boletus estuve yo cuando uno de ellos, en homenaje a un novio guatemalteco, defendió al árbitro con «pinga» de animador de resort, tras birlarnos un penalti. En un «me quito los brillos de la nariz con mis polvos de sol», me encuentro con que de una pena máxima en el área española por culpa de un Alcaraz (rama rarita) pasamos a otro penalti a favor de España. Un lío. Y para evitarnos otros, este SOS: que Zapatero se abstenga de ir a Sudáfrica y que Casillas gaste un par de tardes en enseñarle liderazgo. O tarde y media.