El jugador argentino de la Lazio Mauro Zarate (izda) - EPA

Los pequeños asaltan la tabla

El Mainz, la Lazio o el Stade de Rennes tutean a los poderosos y muestran el camino al Villarreal y al City

RAÚL COSÍN
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Johannes Gutenberg es el hijo predilecto de Maguncia (Alemania). Su reconocimiento universal le viene dado por ser el inventor de la imprenta de tipos móviles en el siglo XV. Su revolucionaria idea forma parte de los orígenes de un soporte en el que hoy se pueden leer crónicas, reportajes, entrevistas, informaciones, opiniones... Hoy sirve para contar que el equipo de fútbol de esta ciudad del suroeste de Alemania representa con viveza la idea de que siempre aparece algún David resuelto para derribar a Goliat.

El Mainz es el claro ejemplo en las grandes ligas europeas de que se puede competir contra los grandes presupuestos. La Bundesliga, después de siete jornadas completadas y preparada para resurgir como el resto de competiciones tras las citas internacionales, está liderada por un equipo que sólo cuenta cinco temporadas en el campeonato teutón y que hasta la fecha lo ha ganado todo. Siete victorias en siete encuentros. Es el líder de Europa con un entrenador joven como Thomas Tuchel, de 37 años, y que reivindica el fútbol vistoso frente al rigor y la frialdad del torneo alemán, y en el que comienzan a brillar futbolistas jóvenes con hambre y ganas de hacerse hueco.

Lejos queda el vigente campeón. El todopoderoso Bayern de Munich es duodécimo —a 13 puntos del Mainz— y muestra un exceso de dependencia de dos jugadores machacados por el Mundial como Robben y Ribery. El holandés, de hecho, ya fue la clave para los de Van Gaal la pasada temporada. Peor le van las cosas al que fue subcampeón. El Schalke de Raúl es un equipo roto, desdibujado y en el que sus estrellas no arrancan.Pero no sólo ha aparecido un David en la pugna por la ensaladera de la Bundesliga. En Italia, el Calcio lo encabeza un equipo de Roma. Pero no es el subcampeón de la pasada temporada —la Roma es penúltima con cinco puntos—, sino la Lazio que está sabiendo rentabilizar los pocos goles que materializan y la fortaleza defensiva para estar en el liderato.

El Inter y el Milan están entre los cuatro primeros y difícilmente el negociado no será un mano a mano entre ambos, pero por el momento se les ha metido por medio el Nápoles. El conjunto napolitano, que brilló entre mediados de los 80 y principios de los 90 con Maradona y Careca, no es uno de los habituales en los puestos previstos para la Roma o la Juventus, pero han encontrado una mina en el mundialista uruguayo Cavani.

El ataque de los «davides» es más fuerte en la Ligue 1. Es la competición más avanzada entre las grandes de Europa con ocho jornadas y en las cuatro primeras plazas no se encuentra los nombres del Lyon —cuarto por la cola—, el Marsella o el Girondins. El Stade de Rennes es el mejor en Francia y le siguen el Saint Etienne y el Lille. En el campeonato francés está el peor equipo. El Arles Avignon de los ex madridistas Pavón y Mejía es colista con cero puntos, siendo además el equipo más goleado de las cinco mejores ligas de Europa (-22).

El Villarreal busca sitio

En el campeonato nacional manda el Valencia, que pese a sus problemas económicos y las salidas de Villa o Silva ha vuelto a colocarse donde le correspondía. Tutea a Barça y Real Madrid con un modelo basado en la clase media y el bloque sobre la individualidad. Los «che» superan a dos gigantes con 8 y 7 mundialistas, respectivamente. Pero entre los valencianos y los dos grandes se ha colocado el Villarreal, que busca de nuevo la conversión a transatlántico y para ello ha recuperado el espíritu de la era Pellegrini a través de Garrido.

La novedad en Inglaterra es la del Manchester City. Los petrodólares comienzan a tener sentido para perseguir al Chelsea —máximo goleador de Europa: 23 goles en 7 partidos—. Les siguen el United y el Arsenal. El Liverpool, que no funciona sin Benítez, se hunde con el azote de la deuda originada por Gillet y Hicks.