Dani Carvajal, después de la entrevista realizada en el centro de prensa de Krasnodar - ABC
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Mundial Rusia 2018

Dani Carvajal: «Teníamos que estar juntos y hemos respondido»

El lateral derecho de la selección busca la chispa que le falta después de la lesión, que casi le deja fuera de Rusia, y sostiene que el equipo tiene más ilusión que nunca

Krasnodar (Rusia)Actualizado:

Dani Carvajal (11 de enero de 1992) presume con orgullo de Leganés y de su gente, feliz en cualquier parque con los colegas de toda la vida. Ahora, con 26 años, disfruta de su primer Mundial, y eso que estuvo a punto de perdérselo porque se lesionó en la final de la Champions del 26 de mayo, una sensación terrible ya que se perdió la Eurocopa de 2016 por caer también en la final de la Copa de Europa de Milán ante el Atlético, la de la undécima. El otro día fue titular contra Irán y todo indica que lo será mañana contra Marruecos, imperativo el triunfo para asegurar el pase a octavos. Amigable en su charla, se sienta con este diario en Krasnodar para relatar sus vivencias y su pasión por España.

España tiene a tiro los octavos después de un partido algo insulso el otro día. ¿Qué ven ustedes desde dentro que no se perciba en el exterior?

Este equipo está muy bien, se encuentra muy bien. No se puede pasar de la euforia del día de Portugal, en donde hicimos un gran partido, a las dudas de Irán. Es muy difícil de jugar ese partido, el rival se cierra, con sus once futbolistas en el área... Es complicado abrir la lata, es complicado hacer ocasiones de gol, y creo que lo sacamos adelante. Estamos con mucha confianza, con ilusión, y estamos ya con ganas de jugar ante Marruecos y cerrar el pase.

Hasta ahora, todo lo que ha pasado ha sido muy raro. El seleccionador es despedido dos días antes de que empiece el Mundial, entra otro, llega el estreno... ¿Se han calmado ya las aguas?

Sí. El tiempo pasa y lo cura todo, como se suele decir. Los dos o tres primeros días fueron muy raros, extraños. Era un momento de dificultad, pero ahí es cuando más juntos teníamos que estar y hemos respondido.

Cuando pasa todo, ¿qué se dicen entre ustedes?

Somos conscientes de que somos candidatos al título. Nos decimos que tenemos que hacernos fuertes, estar unidos, y luchar por nuestro objetivo.

Usted era de los que tenía una gran relación con Lopetegui. De hecho, le esperó aun estando lesionado. ¿Le dolió especialmente su salida?

Yo a Julen le conozco desde hace mucho tiempo, hemos trabajado mucho en la selección. Para mí no fue plato de buen gusto, le considero uno de los mejores entrenadores, creo que había imprimido una ilusión importante y tácticamente había aportado también unos valores. Pero la decisión se tomó desde la Federación, ellos tienen sus razones y nosotros tenemos que acatar, seguir e intentar ganar el Mundial.

Lo bueno para usted es que lo tendrá como jefe en el Real Madrid.

Sí. Ya le han presentado y en ese sentido estoy muy contento, encantado.

Usted se llevó un buen susto con la lesión en la final de la Champions y casi no llega a Rusia.

Estaba muy asustado, no quería perderme esto por nada del mundo, y gracias a Dios puedo estar aquí con vosotros, charlando sobre el Mundial, y disfrutándolo desde dentro.

¿Cómo vivió ese domingo, el día después de la final de la Champions?

Estaba con una sensación muy agridulce. Solo fui a la fiesta del Bernabéu, que era por la noche. No estaba muy contento, hay que ser realista. Intenté disfrutar de mi cuarta Champions, que no es algo que todo el mundo pueda decir, pero estaba con la cabeza puesta en qué iba a decir la prueba.

¿Pensó que se lo perdía?

Sí, sí, está claro. Conozco mi cuerpo. Noté que no fue mucha cosa, pero sabía que dos o tres semanas no me iba a quitar nadie. A partir de ahí, ya era decisión del míster si quería esperar o no.

Dicen que le han tenido que frenar.

La recuperación fue fantástica. Me encontraba muy bien, yo insistía a los doctores de que quería estar contra Portugal, pero me frenaron un poco y creo que fue la mejor decisión, sí...

¿Cómo se controlan las ganas?

Bueno, yo quiero jugar siempre. Si te ves bien, quieres jugar. Pero dos semanas atrás, yo estaba llorando en mi casa porque me perdía el Mundial y de golpe me veo peleando por jugar el primer partido. Así que no podía enfadarme, no puedo cabrearme conmigo mismo por no haber llegado al partido contra Portugal. Debo ser agradecido y coger lo que tengo, que es estar aquí.

¿Se encontró bien ante Irán?

Sí, me vi bien. Me falto chispa, es normal, y el partido fue raro, feo, con ellos encerrados y sin muchos espacios para mí. Intenté ir de menos a más.

Pues ya puede decir que ha jugado un Mundial.

¡Sí! Era una de mis ilusiones desde niño. Me imaginaba jugar el Mundial con nuestra camiseta (se lleva la mano al escudo), y ahora el otro sueño que me queda es ganarlo.

Por ganar, ha ganado todos los torneos en los que ha participado.

Con el Madrid lo he ganado todo, es verdad. Me queda un título con la selección y espero que sea este, el de Rusia.

¿Lo ve realmente factible?

Queda mucho. Hay que intentar ganar el lunes y si pasamos primeros, a priori y viendo el cuadro, evitas a ciertas selecciones candidatas. Todo el mundo compite, como se está viendo, y te pone las cosas complicadas. Así que tenemos que ir paso a paso, no podemos pensar que estamos en cuartos o en semifinales.

¿Es muy distinto el vestuario de esta selección al de un club?

Sí, es diferente. Aquí son concentraciones de una semana, en este caso de un mes. A mí, el fútbol de selección me parece mucho más bonito que el del club. Al final, aquí no hay fichajes, no hay cláusulas, no hay nada, solo el fútbol más puro, el defender a tu país, la bandera que llevas en el pecho... A mí me encanta, no puedo sentir más los colores de la selección.

¿Hace ese sentimiento que sean más parecidos entre todos?

Sí, porque en un club como en el Madrid, por ejemplo, siempre hay grupos. Por afinidad, idiomas, gustos, situaciones... hay más grupos. Nos llevamos todos genial, pero es normal. Aquí el idioma acerca y el que interactúes con todos hace que el grupo esté más unido. Somos todos iguales. Aquí juega el Madrid, juega el Barça, juega el Valencia, juega el Celta... Todos defendemos la camiseta de la selección española.

Da la sensación de que, efectivamente, encajan mejor de lo que parece.

Sí. La gente es muy fanática y extremista con los clubes. Los que son de un club determinado defienden a su club, como yo defiendo al mío, es lógico y normal. Pero aquí reina el buen ambiente, tenemos un grupo magnífico y dejamos aparte nuestros clubes y nuestras situaciones, lo bueno es que nos juntamos todos para ayudarnos.

¿Es la mejor mezcla posible la de esta selección?

Creo que sí. Tiene jugadores jóvenes, jugadores con experiencia, muchísima ilusión... Es básico.

Fernando Hierro hereda el equipo de Lopetegui con sus 23 jugadores, ¿pero hay algo que haya aportado él estos días?

Para mí, es el candidato perfecto. Conoce la casa, nos conoce a todos los jugadores, sabe un poco llevar las riendas como las lleva Julen ya que ha estado tiempo cerca de él en la Federación. Y como míster es muy carismático, nos imprime mucha garra, y lo está haciendo muy bien.

¿Es de los que se pone sus vídeos para ver en qué debe mejorar?

Me gusta ver los partidos y me gusta corregirme, es verdad. Soy muy autocrítico, no me gusta fallar y menos me gusta perder. No es bueno llevarlo al extremo, ni obsesionarse.

¿Lo dice porque se obsesiona?

Ya no. Intento que no. Antes sí me obsesionaba más, si fallo pierdo el puesto, si fallo no me ponen... Ahora no puedes vivir con eso. Todos fallamos, es parte del juego. Y fallas, es un error, y ya no puedes pensar más en eso.

¿El VAR les está cambiando la manera de entender el juego?

Como defensa, reconozco que limita un poco. Vas con mucho cuidado porque meter un poco el pie, meter la punterita, puede significar un penalti. En el VAR, a cámara lenta, se ve el contacto mucho más claro, puedes interpretar si es o no... Pero es para ayudar al fútbol y yo lo veo bien.