Inglaterra recibiendo el gol en la derrota del Mundial de Rusia ante Bélgica
Inglaterra recibiendo el gol en la derrota del Mundial de Rusia ante Bélgica - EFE
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Mundial de Rusia 2018Inglaterra contra sus fantasmas

La selección británica vive la maldición del gol que les dio un Mundial, pero que nunca entró en la portería

MadridActualizado:

«Entonces pensé que la pelota había entrado por lo menos un metro en la portería. Pero ahora, después de ver la jugada repetida cientos de veces, creo que no llegó a cruzar la línea de gol». Estas fueron las palabras de Geoffrey Hurst, el héroe británico que marcó el gol más importante de la historia de la selección de los tres leones, en la final del Mundial de 1966 contra Alemania.

Ahora, más de 50 años después, Inglaterra debe seguir haciendo frente a sus fantasmas. Su clasificación ante Suecia para las semifinales hace temer el maleficio. Y es que la selección de Gran Bretaña no alcanzaba esta eliminatoria en un Mundial desde 1990 en Italia, donde fueron derrotados. Aquella fue la segunda vez que lo lograron, tras el torneo de 1966 en su propia casa, del que resultaron campeones.

Fue en ese Mundial disputado en su país en el que, los ingleses, se hicieron con su único título del Mundial. Un campeonato que no estuvo exento de polémica. Alemania, su rival en la final, consiguió forzar la prórroga en suelo extranjero. Sin embargo, todo cambió cuando Geoffrey Hurst batió al meta germano Tilkowski. El gol fantasma más famoso de la historia. El partido finalizó 4-2, con el último tanto de los anglosajones anotado en los lances finales del encuentro, con algunos aficionados ya sobre el césped.

Embrujo alemán

La maldición de la selección inglesa no sólo se reduce a no haber vuelto a disputar jamás una final, o a superar unas semifinales. Como si de un embrujo se tratase, desde entonces tampoco han vuelto a vencer a los alemanes en partido oficial. Otros 5 encuentros han tenido lugar tras el campeonato de 1966, sin que ningún triunfo se sumase al balance de los británicos.

Los alemanes se tomarían la venganza en aquella semifinal de 1990. Un partido que Inglaterra perdió a penaltis, y que pasó a la historia por la famosa frase del entocnes jugador Gary Lineker: «El fútbol es once contra once y al final ganan los alemanes».

Otro hecho notorio entre ingleses y germanos fue el de octavos de final del Mundial de Sudáfrica de 2010, cuando con 2-1 en el marcador, Lampard remató un balón a portería que superó a Neuer. EL esférico traspasó la línea de gol tímidamente, pero nunca subió al marcador. El partido finalizó 4-1.

Aunque los británicos no pueden cruzarse con la ya eliminada Alemania en este Mundial, aún pesa el gafe que les ha tenido alejados de las fases finales de esta competición. Se mediran a Croacia por un puesto en semifinales. La rebelación del torneo, que ha dejado atrás a combinados como Argentina o la anfitriona Rusia.