Eto´o durante un entrenamiento - AP

Bolas blandas, bolas duras

Madrid, Barça y Valencia afrontan bombos diversos en la Champions

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Ya apenas queda lugar para las tonterías. Esto son octavos y te vas o te quedas, y no hay más. Hoy se celebra el sorteo de la Liga de Campeones en los que España ha metido a tres equipos: Real Madrid, Barcelona y Valencia, uno menos que los ingleses, que pasaron a cuatro, y tres de ellos como primeros: Tottenham, Manchester United y Chelsea. El Arsenal quedó como segundo de grupo y es uno de los equipos que pueden encontrarse los dos grandes de la Liga española: Real Madrid y Barcelona.

Ambos, blancos y azulgrana, tienen casi las mismas posibilidades de encontrarse con idénticos rivales. De hecho, son comunes en todos menos en dos. El Madrid no podrá enfrentarse al Milán —que podría vérselas con el Barcelona— pero sí con el Copenhague, que elude a los azulgrana y podría toparse con los blancos. Ninguno de los dos podrá enfrentarse entre sí ni con el Valencia, por ser clasificados del mismo país.

Es precisamente el equipo danés uno de los preferidos del cuadro técnico del conjunto blanco, no en vano son novatos en octavos, ronda que han alcanzado por primera vez en su historia. Tras ellos, los blancos prefieren a los franceses, incluso hay quien quiere vérselas con el Lyon. En la comida de Navidad de los madridistas con los medios de comunicación había algunos directivos que ansiaban encontrarse con el Olympique. El equipo galo se ha convertido en un pequeño azote para el Madrid en los últimos años. Es un equipo muy físico, con una gran presión y que le viene muy mal al estilo de los blancos. Sin embargo, la directiva madridista ve tan fuerte a su equipo que anhela un enfrentamiento directo para cobrarse una revancha más que necesaria para el orgullo de los de Chamartín.

Los de Pep, un poco peor

El Roma tampoco sería desdeñable y los más temidos por el grupo de Mou son el Inter y el Arsenal, los primeros porque, a pesar de estar en una profunda crisis, son los campeones y, por italianos, siempre resultan competitivos. El caso del Arsenal es diferente. Está considerado como uno de los equipos que mejor juegan al fútbol en el Viejo Continente. Tienen a Cesc y, sobre todo, a Nasri, el nuevo Zidane, al que se lleva esperando desde hace dos años y que definitivamente ha explotado esta temporada con un fútbol de muchos quilates. El Arsenal juega muy bien al fútbol, pero tiene una fama de blando, de equipo que se arruga en los grandes escenarios, que le hace más permeable. Puestos a elegir, el Madrid siempre prefiere un equipo inglés a uno italiano.

Al Barcelona le pasa más o menos lo mismo. Tiene un sorteo algo más complicado porque sus rivales son los mismos que le pueden tocar al Madrid con un solo cambio, y es a peor. En vez del Copenhague, le puede tocar el Milán, que no es asunto baladí.

El equipo italiano se está convirtiendo en las últimas semanas en un obstáculo alto como una montaña en vez de un rival profundo como el río, que es lo que era cuando se enfrentó al Madrid. Desde entonces, algunas cosas han cambiado en los italianos. Para empezar, Ronaldinho es suplente en beneficio de Robinho, que está en un buen momento de forma y que se está mostrando muy peligroso. Ibrahimovic se ha adaptado bien y mete goles, y todo el equipo ha dado un paso hacia adelante, sobre todo en motivación y confianza. Ha pasado a ser un conjunto supercompetitivo y un peligro para cualquiera, muy lejos del conjunto ramplón y simple que se enfrentó al Madrid en la fase previa.

El Valencia es el que peor lo tiene al ir como segundo. Aunque está en disposición de eliminar a cualquiera, el hecho de enfrentarse a los primeros de grupo es siempre un handicap. Aun así, hay dos rivales a los que sería bueno eludir por encima de todas las cosas: Chelsea y Bayern. Los otros, Tottenham, Schalke 04 y Shakhtar, son más accesibles para los levantinos, que han demostrado ser capaces de ganar a casi todos.