Zigic revive al Valencia

RAÚL COSÍNEl reencuentro del espíritu ganador es lo que salvó ayer al Valencia de una nueva derrota en Liga. Para ellos fue crucial de nuevo la participación de Nikola Zigic. El gigante serbio hizo

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RAÚL COSÍN

El reencuentro del espíritu ganador es lo que salvó ayer al Valencia de una nueva derrota en Liga. Para ellos fue crucial de nuevo la participación de Nikola Zigic. El gigante serbio hizo revivir a los blanquinegros en los últimos quince minutos y permitió que empataran (2-2) un partido que regalaron a un flojo Zaragoza desde el minuto 15 con dos obsequios de Mora.

Los maños pudieron ganar sin excesivos esfuerzos gracias al adelanto de los Reyes Magos de parte de Juan Luis Mora. El arquero, al que Koeman ha antepuesto a Cañizares (aún con Hildebrand lesionado), jugó ayer su segundo partido oficial en dos años.

Pese a las desafortunadas intervenciones del meta madrileño, lo cierto es que sus compañeros tampoco estuvieron finos. El espejismo de los primeros quince minutos, en los que se vio un Valencia ordenado, que hacía el campo ancho y que presionaba a los locales, se diluyó en el minuto 16 y no volvió hasta el final del encuentro.

Mientras los de Koeman todavía pensaban en un penalti que se comió Paradas Romero por manos claras de Ayala, un balón largo del Zaragoza caía en el área che. Mora se durmió y salió tarde. Cuando se decidió, Oliveira vio cómo el meta le tumbaba. Lanzó Diego Milito y marcó el 1-0.

A partir de ahí, el Valencia volvió a su realidad. A la de un equipo roto, sin rumbo, en la que los jugadores se ponen nerviosos a la más mínima y que da alas a los rivales.

Los de Víctor Fernández encontraron a un rival débil y lo aprovecharon. Eso sí, con el segundo horror de Juan Luis Mora. Sergio García, a los 29 minutos, luchó el balón con Miguel, se sacó un centro al área pequeña de fuera a dentro del campo y el portero blanquinegro, intentando despejar a córner, la palmeó, como si de basket se tratase, dentro de la portería.

Otra vez Zigic

El segundo acto no dijo nada ni por parte del Zaragoza ni del Valencia hasta el último cuarto. Los blanquinegros despertaron gracias al mismo gigante que salió al rescate en Irún. Zigic volvió a marcar y metió a su equipo en el partido hasta el final. Silva le tomó la mano al serbio y en el 81 sacó la varita y empató el partido con un auténtico golazo. El ¡uy! final fue un palo de Arizmendi.