Valencia y Barcelona caen en la Liga de Campeones

La falta de puntería condenó a los azulgrana, que llegaron a la prórroga con un hombre más y aún así no pudieron sentenciar a los italianos

JANOT GUIL
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BARCELONA. El Barcelona pagó cara su falta de efectividad de cara a gol y cayó eliminado ante el Juventus en un partido que llegó a la prórroga y con los locales con un jugador más. El único salvavidas de los azulgrana para no concluir la temporada en fracaso, por cuarto año consecutivo, se esfumó.

Comenzó el partido abierto. En los primeos cuarenta y cinco minutos ningún equipo fue capaz de apoderarse del mando y las ocasiones de gol tuvieron color azulgrana, pero también blanco y negro. Antic y Lippi plantearon el encuentro con ambición, mucho menos rácanos que en la ida en Delle Alpi. El técnico serbio dispuso un ataque con Kluivert, Saviola, Overmars y Luis Enrique. Retocó la defensa, obligado por la baja de Gabri. Mandó a Puyol al lateral derecho y puso al sueco Andersson como central, acompañado de De Boer. Su homólogo italiano prescindió del tosco Tudor para reforzar el centro del campo y decidió que Del Piero tuviera un compañaero en la punta: Di Vaio.

Penalti impune de ThuramEl centro del campo fue la zona más desolada en ambos contendientes, lo que propició más oportunidades de gol que en todos los noventa minutos del partido en Turín. De las botas de Del Piero salió la ocasión más clara de los juventinos, pero Bonano -salvador en dos ocasiones durante la primera parte-, la abortó.

En el Barça, Saviola amenazó a Buf-fon en un par de ocasiones, pero fue Kluivert quien tuvo la diana más cerca. El holandés erró primero por querer dar una asistencia a Luis Enrique, y luego por precipitarse cuando tenía tiempo de controlar el balón.

Con todo, lo más decisivo de los primeros cuarenta y cinco minutos fue la actuación del árbitro, Graham Poll. El inglés consintió entradas punibles, pese a que mostró amarillas a Montero, Zambrotta y Davids. Aún así, donde estuvo más desafortunado fue al no ver un penalti por manos de Thuram.

En la reanudación, Lippi quiso neutralizar las internadas por bandas de Marc Overmars y cambió a Camoranesi por el defensa Birindelli. No obstante, quien primero enseñó los dientes no fue el extremo holandés sino Luis Enrique, que se quedó sólo ante Buffon y la mandó fuera.

La falta de puntería de los azulgrana tuvo su castigo poco después. En el minuto 52 Nedved se lanzó a la carrera hacia el área y asestó, colocado, el 0-1. Poco después Bonano salvó otra ocasión del checo.

Con la eliminatoria virtualmente perdida, Antic quitó a Andersson y alineó a Mendieta. Se la jugó. De primeras, se salió con la suya: el Barça empató merced a Xavi. El centrocampista de Tarrasa se sumó a la épica pode doble partida, ya que después sufrió una luxación en su hombro derecho -otra vez; su talón de Aquiles-, pero siguó jugando tras la asistencia del doctor Pruna. A todo esto, la Juventus se quedó con diez por la expulsión de Davids, que vio la segunda amarilla, aunque tarde, que ya antes la mereció por una entrada a Luis Enrique.

Con superioridad numérica, el Bar-ça intentó evitar la prórroga, pero Antic sustituyó a Overmars y condenó a su equipo al embudo táctico. El duelo, pues, se prolongó media hora, con el Barça intentando acorralar a su rival.

Una sola ocasión clara para los azulgrana. Una de Kluivert que estrelló el balón en Buffon. En cambio, el Juventus hizo bueno eso de los italianos, que sinjugar bien te marcan. Zalayeta logró el 1-2 a seis del final y aquí se acabó el sueño europeo del Barcelona.