El jeque Turki Al-Sheikh, a su salida de la notaría en la cerró la compra del Almería
El jeque Turki Al-Sheikh, a su salida de la notaría en la cerró la compra del Almería - EFE
Segunda división

Así es Turki Al-Sheikh, el impulsivo jeque del Almería

Durante su breve estancia en la ciudad andaluza, donde se paseó con la camiseta del equipo, ya ha dado muestras de su fuerte personalidad

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«Si le caes bien, lo puedes tener todo con él. Pero me temo que el club va a ser un juguete para él». Los que han coincidido en el fútbol egipcio con Turki Al-Sheikh saben cómo se las gasta el nuevo propietario de la UD Almería, un magnate con una personalidad volcánica y explosiva. El pasado viernes adquirió todas las acciones de Alfonso García Gabarrón, que poseía el 96% de la sociedad, y en apenas unas horas ya dejó en la ciudad andaluza las primeras trazas de ese carácter. Con una enorme fortuna y con el respaldo del Gobierno de Arabia Saudí, ordenó suspender la concentración de su equipo en Marbella y el amistoso que los rojiblancos tenían que jugar ante el conjunto costasoleño el domingo. Los 3.000 euros de penalización que pagará por ese incumplimiento no fueron impedimento. «Esta gente tiene muchísimo dinero y en Almería lo podrán comprobar. A los jugadores, cuerpo técnico, e incluso utilleros del Pyramids llegó a primarles con 18.000 dólares por una victoria ante el Al Ahly, el equipo más representativo del país. Cuando las cosas van bien, con él es perfecto. Cuando van mal, nunca se sabe cuál puede ser su reacción».

Óscar Fernández, firmado como técnico a mediados de junio para afrontar la temporada 2019-20 en el banquillo, ha resultado el primer damnificado por la llegada de Turki Al-Sheikh, que ha desembarcado en Almería rodeado por su séquito. El domingo, el portugués Pedro Emmanuel fue anunciado oficialmente como entrenador, mientras que el argentino Darío Drudi, uno de sus hombres de confianza, será el director deportivo de la entidad. Drudi ya acompañó al jeque durante su fugaz aventura en el Pyramids FC, a la que, aparentemente, puso punto final en febrero. Entonces, el club egipcio anunció a través de un escueto comunicado en sus redes sociales el cambio de propiedad. «El club Pyramids anuncia el traslado de la propiedad del club de manera completa al inversor emiratí Salem Saeed al Shamsi», fue el mensaje.

«Al Almería, como todo vaya bien, no le va a faltar dinero, pero Turki Al-Sheikh es un personaje con una fuerte personalidad cuando las cosas no están o funcionan a su gusto. En un año en el Pyramids tuvo cinco entrenadores», explica a ABC un conocedor de la liga egipcia. Su explosiva etapa en ese equipo, en la que no tuvo reparo alguno en invertir cuantiosas cantidades en fichajes, comenzó en el verano de 2018 después de un enfado por las críticas recibidas por parte de la afición del Al-Ahly, club en el que ejercía como presidente honorífico en agradecimiento a la importante aportación que realizó dos años antes para sacar al campeón de la crisis económica en la que estaba sumido. Su reacción a aquellas protestas de los hinchas resultó de lo más contundente y desafiante: «Voy a formar un club mejor que el vuestro».

Dicho y hecho. Hace un año, puso sus ojos en Asiut, ciudad a cuatro horas de la capital, y se hizo con la propiedad del Al Assiouty Sport, un club nacido en 2008 que logró el ascenso a la Premier League egipcia en 2014. Su primera decisión fue trasladar el equipo a El Cairo para intentar ensombrecer al Al Ahly a toda costa. Amigo de Mohamed Bin Salman, príncipe de Arabia Saudí, Turki Al-Sheikh no tuvo ningún reparo en invertir en jugadores brasileños y en técnicos de renombre como los argentinos Ricardo La Volpe o Ramón Díaz. El desembolso inicial fue de 40 millones en fichajes y sueldos entre futbolistas y miembros del cuerpo técnico, más del doble del presupuesto que ha manejado el Almería en la temporada 2018-19. «A un entrevistador incluso llegó a regalarle un coche después de un partido», explican a ABC. En la ciudad andaluza ya ha empezado a mostrar también ese carácter peculiar y no ha dejado de pasearse y dejarse ver vistiendo la camiseta rojiblanca de su nuevo equipo.

Aunque el Pyramids terminó tercero en la Premier League en una temporada en la Al-Sheikh pudo celebrar victorias de su equipo ante el ganador de la liga Al-Ahly y el subcampeón Zamalek, el magnate puso fin en febrero a todas sus inversiones deportivas en Egipto, sin dar detalles sobre el motivo de la venta. El pasado viernes aterrizó en el fútbol español, con el que ya había tenido relación en 2018. El controvertido magnate saudí fue quien cerró ese año el contrato con LaLiga que permitió que nueve jugadores de su país se incorporaran a equipos de Primera y Segunda división, aunque apenas participaron en sus partidos.

Pero Turki Al-Sheikh tiene otros proyectos además del fútbol y entre sus objetivos, según anunció en enero de este año, está convertir a Arabia Saudí, el mayor exportador de petróleo del planeta, en un centro mundial de ocio y turismo. Para ello, presentó un amplio plan de actividades entre las que se encuentra la organización de un encierro similar al que cada día de San Fermín recorre las calles del casco viejo de Pamplona.