Juanmi bloca el balón en presencia de Di Vaio y Héctor. EPA

3-2: Tudor, en el descuento, echó de Europa a un valiente Deportivo

ABC
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TURÍN. Finalizó el sueño del Deportivo en la Liga de Campeones. Un gol de rebote de Trezeguet empató un encuentro que lo tenía dominado. Más tarde, otro sorprendente de Tudor en el descuento le dejó fuera de Europa. Y, además, sin capacidad posible de reacción. No había tiempo para más.

El Deportivo apostó inicialmente por la baza del contragolpe. La disposición táctica empleada por Irureta -Makaay y Tristán se buscaron constantemente en velocidad- y la defensa adelantada de los juventinos así lo aconsejaban. Con este juego, el equipo gallego pudo haber sentenciado en la primera mitad. Pero le faltó pegada.

Mal comienzo del Deportivo

El partido no pudo pintar peor para los de Irureta. Escasa concentración, ningún acierto en el pase y flojedad en los marcajes fue el común denominador de los jugadores del Deportivo, lo que permitió las entradas constantes de Di Vaio por su banda y lo que propició el cabezazo en solitario de Ferrara, al saque de un córner de Camoranesi, que supuso el 1-0. Curiosamente, dos minutos después se produjo la misma jugada con los mismos protagonistas, pero el cabezazo de Ferrara se fue directamente fuera.

A partir de ahí, el Deportivo asentó su juego, juntó un poco más sus líneas y comenzó a llegar con peligro a la meta de Buffon. Siempre de contragolpe.

El Deportivo avisó dos veces antes de marcar. En la primera (m. 19), Makaay pasó mal a Tristán. En la segunda (m. 25), Makaay se quedó solo delante de Buffon, pero su tiro lo paró el meta. En el tercer contragolpe, el pase de Makaay lo llevó Tristán al fondo de las mallas. El 1-1 no estaba nada mal tal y como había empezado el partido. Incluso se quedó algo corto puesto que Makaay aún tuvo la ocasión de marcar al quedarse solo ante Buffon (m. 40), pero envió fuera su disparo.

Lippi e Irureta movieron ficha tras el descanso. El local varió las bandas buscando más profundidad. El visitante varió sólo la banda izquierda. Dado que era necesario ganar se esperaban más las opciones de Luque y Valerón para sustituir a Fran antes que la de Capdevila, pero salió éste. Y la apuesta por el orden salió bien al principio. En parte porque Makaay se inventó la jugada que originó el segundo gol. Recibió de Héctor al borde del área, amagó con el cuerpo hacia un lado desequilibrando a la defensa, avanzó dos metros y disparó con la zurda allí donde no podía llegar Buffon.

Fue el Deportivo el que mandó a partir de ese instante. Pero la fortuna se alió con los blanquinegros en forma de un rechace que se encontró Trezeguet para hacer el empate a dos y se acabó el Deportivo. Incluso pudo ser peor porque poco después, el propio Trezeguet volvió a hacerse con un balón suelto, enviando su disparo al palo.

No reaccionaba el Deportivo pese a que Irureta había cambiado el dibujo táctico al sustituir a Tristán por Valerón, pasando a un 4-2-3-1. La variante no aportó nada nuevo. Justo al contrario, el Deportivo perdió la posesión del balón, dejó de mandar y permitió al Juventus llegar con una cierta soltura a las inmediaciones de Juanmi. Y cuando todos daban por bueno el empate que mantenía vivo al Deportivo, llegó la sorpresa del gol de Tudor y la eliminación del conjunto gallego. El fútbol no fue justo.