La pizarra de José Alberto, nuevo técnico del Sporting
La pizarra de José Alberto, nuevo técnico del Sporting - Arnaldo García / El Comercio
Fútbol

Una trituradora insaciable de entrenadores

La Segunda división es cada vez más exigente y los cambios de técnicos se han sucedido a lo largo de la temporada

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El protocolo no escrito se repite habitualmente en los clubes. Frío comunicado anunciando el despido y palmada en la espalda al entrenador de turno con palabras de agradecimiento por los servicios prestados, ritual que continúa horas después con una presentación mediática del sustituto. El aficionado español se ha acostumbrado a que los relevos en los banquillos se sucedan a lo largo de la Liga, pero la Segunda división sorprende porque sufren su inicio de temporada más convulso. Este fin de semana se ha disputado la jornada 15, y ocho clubes llegaban a ella habiendo cambiado de técnico, una cifra que asusta porque jamás se había visto a estas alturas del campeonato. José Ángel López debutaba el viernes con el Sporting de Gijón con una victoria, pero el sábado se produjo el estreno con derrotas de Paco Herrera (Las Palmas) y Curro Torres, al frente del Córdoba. Son los tres últimos en llegar a los banquillos de plata, pero la amenaza continúa en una competición cada vez más exigente.

Nano Rivas
Nano Rivas

«Se sabía que este año, por los equipos que hay en la competición, la Segunda división iba a ser muy dura, pero creo son demasiados despidos para las jornadas que se han disputado». Nano Rivas conoce el amargor de la destitución porque la pasada campaña dirigió al Nástic hasta que la directiva recurrió al habitual protocolo para comunicar su despido después de 15 partidos. Hace solo unos días hacía las maletas y emigraba a la Segunda división belga para dirigir al Roeselare. «Acabo de llegar, pero, empezando por el formato, es un torneo muy diferente al español», explica a ABC desde Bélgica. También el nivel de exigencia. «Es una realidad objetiva, por el nivel de los equipos, que la Segunda división española es una categoría cada vez más igualada. Hay demasiados equipos que se marcan el objetivo de subir a Primera», añade Nano. Una exigencia que desemboca en prisas, nervios, presión y despidos, hasta ocho esta temporada, los tres últimos el pasado fin de semana: Manolo Jiménez (Las Palmas), Rubén Baraja (Sporting) y José Ramón Sandoval (Córdoba).

La caja de truenos se abrió con la destitución de Joseba Etxeberría en el Tenerife, al término de la quinta jornada. En esta isla juega el hijo de Luis Milla, exseleccionador sub 21 de España y antiguo técnico de equipos de plata como el Lugo y el Real Zaragoza. Hace unos meses regresó de su aventura en Indonesia, donde ejerció como seleccionador. «El problema que existe en esta categoría, además de la igualdad, es que hay muchos clubes presidencialistas, dirigentes que no tienen paciencia y que cuando las cosas no van bien tiran del recurso fácil del cambio de entrenador», explica Milla el técnico a este periódico. Para él, una decisión equivocada porque «no garantiza el resultado. Solo hay que fijarse en los clubes que han subido los últimos años, como Girona, Leganés o Huesca, que siempre demostraron paciencia con sus entrenadores».

Como Nano, Milla destaca la igualdad, pero no se sorprende por la cantidad de despidos. «De los 22 clubes de la categoría, 14 empezaron el curso pensando en subir debido a su plantilla, potencial, historia y afición. Pero en el fútbol, la paciencia y saber valorar el trabajo también son fundamentales para poder conseguir éxitos».

Paciencia que está teniendo el Alcorcón en una gran temporada. «Quizá nadie se esperaba que estuviesen a estas alturas tan arriba. Pero creo que tienen una gran plantilla, tenían una base muy buena del año pasado y han dado con la tecla con refuerzos como Víctor Casadesús y Juan Muñoz. Además, han encontrado en Cristóbal un entrenador que les ha dado tranquilidad. He tenido la oportunidad de verlos mucho este año y tienen muy buena pinta, no me extraña que estén arriba», afirma Nano a ABC.