Ousmane Dembélé en Vallecas - AFP
Fútbol

La triste soledad de Dembélé en el Barça

El vestuario censura su actitud displicente y su insolidaridad en el esfuerzo

BarcelonaActualizado:

El Barcelona tiene un problema con Ousmane Dembélé. Lo que eran sospechas en las últimas semanas se han convertido en evidencias tras el partido en Vallecas, donde el gol del francés, lejos de disimular su pobre rendimiento, constató la fractura existente en su relación con el vestuario azulgrana. Ni siquiera las explicaciones de Valverde, obligado a defender a un jugador que está agotando su paciencia, justifican la reacción del equipo, que ni siquiera felicitó al galo tras conseguir el gol del empate momentáneo ante el Rayo. «Esperamos mucho de él. Dembélé puede ser decisivo. Nos hemos alegrado con su gol. Pero bueno, nuestra idea es que empatar no está bien. Siempre queremos ganar. Y el gol de Dembélé servía para empatar. Nos alegramos de su gol y del de todos», trató de explicar Valverde, después de que nadie tuviera un gesto cariñoso con el francés.

Lo cierto es que el vestuario azulgrana está cansado de su comportamiento displicente y de su insolidaridad en el esfuerzo. La actitud del internacional transmite dejadez, algo que se pudo comprobar en Vallecas, cuando obviaba esforzarse en la recuperación tras perder algún balón que a punto estuvo de costarle algún gol más al Barça. No obstante, la espita se encendió ante el Sevilla, cuando tardó diez minutos en atarse las botas para sustituir a Messi, lesionado en el codo, lo que dejo al Barça durante mucho tiempo con un hombre menos. «De cara al futuro nos hemos de preparar para hacer los cambios más rápidos. Hemos de estar preparados antes y hacer el cambio cuanto antes mejor. Hoy hemos jugado mucho tiempo con un jugador menos», criticó Rakitic.

Descontento con el francés

Pero el descontento con Dembélé viene de lejos. Gerard Piqué ha chocado varias veces con el francés por su costumbre de llegar tarde. De hecho, una presunta tardanza de casi media en la convocatoria ante el Inter de Milan el pasado 23 de octubre pudo ser la causa de la inesperada suplencia de Dembélé, llamado a ser una de las referencias en ataque del equipo tras el desembolso de 135 millones de euros, entre fijos y variables, lo que le convierte en el segundo fichaje más caro de la historia del club catalán.

Conocida es la querencia de Dembélé por hábitos poco saludables para un deportista de elite, referentes al descanso o a la alimentación. Discotecas o sesiones de videojuegos con sus amigos hasta altas horas de la madrugada son habituales, al igual que su preferencia por la comida rápida. Ha rechazado dietistas propuestos por el club y está agotando la paciencia de Valverde, que apostó por él a principio de temporada. Su carácter quedó claro cuando se declaró en rebeldía con el Dortmund hasta que el club alemán aceptó traspasarle al Barcelona.