Tragedia en la familia del decano Fallecieron un matrimonio y su hijo y el conductor del autobús

J. CEJUDOHUELVA/SEVILLA. Lo que se presumía que iba a ser una fiesta deportiva, el enfrentamiento entre dos clubes señeros, el Recreativo de Huelva y el Real Madrid, se convirtió en una jornada

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J. CEJUDO

HUELVA/SEVILLA. Lo que se presumía que iba a ser una fiesta deportiva, el enfrentamiento entre dos clubes señeros, el Recreativo de Huelva y el Real Madrid, se convirtió en una jornada trágica por culpa de un accidente de tráfico. La desgracia se llevó por delante cuatro vidas humanas, al cierre de esta edición, provocando además una treintena larga de heridos, algunos de suma gravedad. En memoria de las víctimas se han decretado siete días de luto en la Diputación onubense, suspendiéndose además todos los actos oficiales.

Huelva amaneció ayer envuelta en la consternación al conocer que horas antes, al filo de la una de la madrugada, un autobús que partió de la capital con aficionados del Recreativo de la peña «El Bocadillo», del barrio de La Orden, y que se dirigían a Madrid para presenciar el partido, chocó contra un camión frigorífico que portaba pescado y marisco. El vehículo se encontraba volcado tras sufrir un accidente en la autopista A-49, a la altura del cruce Hinojos-Chucena, en la provincia onubense, en los límites ya de tierras sevillanas.

A consecuencia del suceso fallecieron por politraumatismos cuatro personas: S.R.P., bombero jubilado del parque municipal onubense; su esposa, I.S.P.; el hijo de ambos, F.J.R.S., de 37 años, y el conductor del autobús, M.J.D.L. Los tres primeros eran de Huelva, y el cuarto, de Pilas (Sevilla).

Otro miembro de la familia siniestrada, el yerno del matrimonio, fue ingresado con heridas graves en un hospital de la capital hispalense.

Carnavalero

I.S.P., uno de los cuatro fallecidos, era una persona muy vinculada al carnaval de Huelva. El presidente de la Federación Onubense de Peñas del Carnaval, Antonio Quintero, apuntó que será «muy difícil» olvidar a «Paco el del bombo», como popularmente se le conocía.

Minutos antes de producirse el accidente, algunos turismos pudieron sortear el camión, maniobra que sin embargo no pudo realizar el conductor del autobús, que impactó con el trailer.

El chofer del vehículo que transportaba a los aficionados del Recreativo parece que advirtió las luces de emergencia de los coches parados en el margen derecho de la carretera, pero posiblemente no se percatara de la existencia del camión, al encontrarse éste de panza y en perpendicular a la vía.

En rueda de prensa, el subdelegado del Gobierno en Huelva, Manuel Bago, explicó que por razones que pudieron deberse a «desvanecimiento, somnolencia o fallo mecánico» el conductor de un camión articulable perteneciente a la empresa Central Comercial Ibáñez S.L. de la localidad pontevedresa de Salvaterra de Miño, perdió el control del vehículo y volcó en la carretera.

Acto seguido, los conductores que circulaban detrás de él, un turismo y un camión pequeño, pararon en el margen derecho del arcén activando las luces de emergencia y auxiliaron al camionero.

Detrás de estos vehículos venía el autobús con los seguidores del Recreativo, cuyo conductor, según los primeros indicios de la Guardia Civil, se percató de la posible situación de emergencia «poniendo las luces de corto alcance e incluso llegando a reducir la velocidad -ya que el vehículo no volcó denotando con ello que no iba rápido-, si bien no le dio tiempo a ver al camión, que se hallaba tumbado de panza, es decir, por la parte de color negro, ante el autocar, ni evitar el choque frontal», informan Europa Press y Efe.

Bago, que estuvo acompañado en la rueda de prensa por el teniente coronel de la Comandancia de la Guardia Civil en Huelva, José Antonio Hurtado, y por el comandante del Subsector de Tráfico, Francisco Pereles, explicó que los cuatro fallecidos, así como los nueve heridos que se encuentran más graves, ocupaban los primeros asientos del vehículo.

Prueba de alcoholemia

Pereles manifestó que no se pudo tomar declaración al conductor del camión ni realizarle la prueba de alcoholemia debido a su estado de gravedad, que motivó su rápido traslado al Virgen del Rocío de Sevilla. Bago destacó la coordinación de la Guardia Civil, Ministerio de Fomento, emergencias, la empresa del 061 y los bomberos.

La de ayer fue una madrugada larga y triste en Huelva, con los móviles a pleno rendimiento, a base de cruce de llamadas entre los familiares de los cientos de aficionados que en otros autobuses habían iniciado el trayecto hasta Madrid, y de los propios viajeros que al conocer la fatal noticia se apresuraban a tranquilizar a los suyos.

Y desde primera hora de la mañana fueron numerosas las personas que se acercaron a los centros hospitalarios y al tanatorio onubense para interesarse por la evolución de los heridos y mostrar sus condolencias a los los familiares de las víctimas. Allegados y amigos fueron atendidos por equipos de psicólogos de la Cruz Roja.

El número de personas dadas de alta ayer tarde era de dieciséis, mientras que diecinueve seguían ingresadas en hospitales de Sevilla y de Huelva. En el Virgen del Rocío (Sevilla) había cuatro, dos de ellos graves en la UCI con politraumatismo severo. En el Virgen Macarena (Sevilla), cuatro pacientes ingresados, tres de ellos graves y que permanecen en la UCI. En el hospital de Bormujos (Sevilla) había seis con pronóstico reservado. En el Nuestra Señora de Valme (Sevilla), tres. Y dos más había en el Juan Ramón Jiménez y en el Infanta Elena (Huelva).