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UEFA

Tarjeta amarilla por pedir el VAR en la Champions

La UEFA, que utilizará el videoarbitraje por primera vez en los octavos de final de la Liga de Campeones, ha implementado esta medida como principal novedad

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Terminar un partido sin errores. Este es el objetivo del que parte la UEFA con los octavos de final de la Liga de Campeones. La máxima entidad del fútbol europeo ultima los preparativos de la implantación del videoarbitraje en las próximas eliminatorias que tendrán lugar la próxima semana.

Con motivo de la instauración del VAR en la Liga de Campeones, Roberto Rosetti, exárbitro y actual jefe de arbitraje de la UEFA, ha recorrido varias ciudades del continente junto con Carlos Velasco Carballo, presidente del Comité Técnico de Árbitros, con el fin de aclarar el uso que tendrá el sistema de vídeoarbitraje. Su última parada ha sido Madrid.

Una de las novedades más llamativas que ha introducido la UEFA eserá en la que los jugadores que reclamen el videoarbitraje serán amonestados con tarjeta amarilla, una sanción que también recibirán aquellos que se acerquen al árbitro cuando esté revisando una jugada. El objetivo de esta medida no es otro que evitar las interrupciones al colegiado.

«El VAR no es perfecto porque el VAR lo conforman personas», asegura Rosetti. «Hemos establecido un protocolo muy claro y preciso de cómo y cuándo se debe recurrir a él». Los supuestos a los que se refiere el excolegiado italiano son los mismos que fijó la FIFA para el Mundial de Rusia 2018: Gol, penalti, tarjeta roja e identificación de jugador.

La última decisión, del árbitro

Buena parte de la reunión que mantuvo Rosetti junto a los medios de comunicación fue todo lo que ocurre dentro del área, donde se deciden buena parte de los partidos. «Lo más difícil para los árbitros siempre han sido los empujones dentro del área. El fútbol es un deporte de contacto y duro, pero en el que cabe mucho la interpretación de cada uno. Por eso, la última decisión siempre la tendrá el árbitro».

Como en todo deporte, el tiempo es un factor fundamental, y en la UEFA son conscientes de ello. «Es importante reducir el tiempo de las comprobaciones, pero no debe ser un factor que condicione al árbitro», espetaba Rosetti a la vez que mostraba un gráfico en el que se daban a conocer algunos datos interesantes con respecto a las pérdidas de tiempo: En las últimas cuatro campañas de la Liga de Campeones, el promedio de duración de un encuentro ronda los 95 minutos. De ese tiempo, aproximadamente una hora el balón está en juego, mientras que más de media hora el cuero está parado (libres directos, saques de banda, sustituciones...). Por otra parte, la duración media de una comprobación del VAR ronda los 35 segundos y una revisión, algo más de un minuto.

Justicia en el juego, proteger a los futbolistas y perder el menor tiempo posible. El VAR, que tantos quebraderos de cabeza está cosechando en La Liga, está preparado para desembarcar en Europa.