Suspense «rojo» en Argentina

ABC
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BUENOS AIRES. Prosigue el suspense en Argentina. Había partido del año en Avellaneda, el populoso barrio de Buenos Aires donde juega el Independiente. El equipo «rojo» no consiguió su propósito a la primera -su decimocuarto título- porque el Boca Juniors arrancó un empate con sabor agridulce. Ganaba desde la primera parte -gol del «Mellizo» Barros Schelotto-, pero un tanto de Pusineri le dio la vida al Independiente, que volverá a tener una segunda oportunidad el próximo fin de semana, en la cancha de San Lorenzo, en la última jornada del torneo Apertura. Un punto le vale. Eso, o que Boca Juniors no gane al Rosario Central en la Bombonera.

«El periodismo quiere que gane Boca», había vaticinado Américo «Tolo» Gallego, el técnico de Independiente, el equipo del histórico Bocchini, el eterno rival de Racing. El carismático conjunto de la Boca se presentó en Avellaneda, unos barrios más allá, a todo o nada. Era su «match-ball». Si perdía, perdía el campeonato.

El conjunto de Óscar Tabárez jugó con decisión, con la impronta de su historia. Guillermo Barros Schelotto, uno de los mellizos, silenció a la parroquia de Independiente con su gol en el minuto 37. Se nubló la fiesta preparada en Avellaneda. Independiente reaccionó con cierto nerviosismo, pero con coraje. Buscó con insistencia a su goleador, «Cuqui» Silvera, el máximo artillero del torneo, pero terminó por encontrar a un salvador insospechado. Pusineri, con su gol, mantiene el sueño «rojo».

Liga inglesa. El Tottenham hurgó en la herida del Leeds, al que derrotó por 2-0. El Arsenal sigue en cabeza de la clasificación.

Liga alemana. El Bayern se afianza como líder. El Munich 1860 ganó al Nuremberg (2-1).