La Supercopa de España, último torneo expatriado
El Estadio Nacional de Pekín - AFP
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La Supercopa de España, último torneo expatriado

La Federación desplaza la Supercopa de España a Pekín seducida por los millones del mercado asiático

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Viaja la Supercopa de España a Pekín seducida por la misma lluvia de millones que condujo al mismo escenario la Supercopa de Italia. La última muestra de la acusada globalización de un fútbol que se ha acostumbrado a ajustar sus viejas costumbres para fortalecer su posición en el mercado asiático.

No es China un país tan «futbolero» como España o Italia. Quizás por la falta de un ídolo local al estilo de Yao Ming en el baloncesto o Na Li en el tenis. Mandan los números. La Federación recibirá alrededor de 30 millones de euros por llevar cinco ediciones del torneo al «Nido de Pájaro» de Pekín durante los próximos siete años en un acuerdo similar al que ha llevado la Supercopa italiana al mismo escenario dos veces en los últimos tres años.

Italia comenzó a exportar mucho antes que España, aunque las cosas no salieron del todo bien. Milán y Torino viajaron a Washington en 1993 con la promesa de que el partido triunfaría un año antes del Mundial de Estados Unidos. Pero no se produjo ninguna fiebre por el «soccer», un deporte que por entonces apenas interesaba al público latino. Al estadio solo acudieron 25.000 espectadores y la Supercopa italiana viajó de nuevo a casa.

En 2002 la «Supercoppa» volvió a disputarse fuera de las fronteras italianas. Esta vez fue a parar a Trípoli previo acuerdo entre Galliani (director de la Liga), Parma, Juventus y Lafico, la empresa del hijo de Muammar Gaddafi. Al año siguiente la Supercopa regresó a Estados Unidos, esta vez con mejores datos de asistencia.

Dos de las tres últimas ediciones del trofeo italiano se han disputado en China tras otro acuerdo millonario. El pasado 8 de agosto Milán e Inter disputaron el «derby della Madonnina» a miles de kilómetros de Milán con 80.000 espectadores. El encuentro fue un éxito para los equipos, organizadores y para varios patrocinadores, seducidos por el Calcio. «La Supercopa se ha convertido en un precioso anuncio de nuestro fútbol en el mercado asiático», resumió el por entonces técnico del Inter de Milán Gian Piero Gasperini.

Supercopa portuguesa en París

Pese a los números Juventus y Nápoles no se ponen de acuerdo en jugar allí el próximo verano. La idea no seduce del todo a equipo de Turín, especialmente por una pretemporada cargada de partidos en Estados Unidos, lugar donde también jugarán Real Madrid y Barcelona.

También ha viajado la Supercopa portuguesa, que se desplazó al Parque de París a mediados de los noventa como estadio neutral para el partido de desempate.