Vídeo: Simeone contento con su séptimo título

Supercopa de EuropaLas ganas del Atlético con el Real Madrid

Los jugadores colchoneros destacan el plus de motivación de vencer a los blancos, tras las dos finales de Champions perdidas

Enviado especial a TallinActualizado:

Los números, siempre traicioneros analizados en caliente, dejan datos interesantes tras la final de anoche. El Atlético de Simeone conquistó en Tallin su séptimo título con el argentino al frente del banquillo: una Liga (2014), una Copa del Rey (2013), una Supercopa de España (2014), dos Europa League (2012 y 2018) y dos Supercopas de Europa (2012 y 2018). A la mejor etapa de la historia del club rojiblanco solo le falta la Champions, negada en la orilla en Lisboa (2014) y Milán (2016), ambas a manos del Real Madrid. Ayer, pequeña venganza: «Hemos hecho un gran esfuerzo como grupo y al final ha llegado el premio. Ojalá que sea un año muy bonito. Teníamos ganas de ganarle al Madrid una final europea. Ahora toca seguir trabajando», explicaba Koke a pie de campo, orgulloso tras un nuevo título continental del Atlético.

El MVP de la final, Diego Costa, también mostró su felicidad por el título, siempre con un valor mayor cuando enfrente está el eterno rival, ese que te ha quitado dos Champions en la punta de las manos: «Ellos nos han ganado en dos finales de Liga de Campeones y teníamos muchas ganas de vencerles una final europea. Estamos muy felices. Tenemos un proyecto muy ambicioso, y si trabajamos bien sabemos que podemos llegar lejos. Depende de nosotros».

Contento estaba Simeone, como no podía ser de otro modo: «Esta vez en una final europea las cosas vinieron de nuestro lado. El cambio de Correa y Thomas nos hizo bien y la fuerza en el medio nos dio energía. Cuando perdemos toca sufrir. Hoy toca disfrutar, que cuando uno pierde sufre y se encierra, hoy no»

También Enrique Cerezo se sumó la fiesta, aunque con un discurso prudente, propio de su jerarquía: «Quizás nosotros hemos sido algo mejores. Este título es un buen punto de partida para la Champions, que este año es especial al jugarse la final en nuestro estadio».

Apetito intacto

En el Real Madrid, los números hablan de la grandeza de los últimos años, pobre consuelo tras un ciclo ganador que parecía no tener fin. Desde la derrota en 28 de noviembre de 2000 ante Boca en la Copa Intercontinenal (2-1), el equipo blanco conquistó trece finales internaciones de manera consecutiva, racha sepultada en Tallin. No parece casual. De hecho, las tres últimas finales que han perdido los blancos han sido contra el propio Atlético. La de ayer en Tallin, la Supercopa de España de 2014 y la Copa del Rey de 2013, con doble dolor al caer en Santiago Bernabéu.

«Creo que los minutos finales del partido el inicio de la prórroga han sido bueno pero no hemos matado el partido y un error ha provocado el tercero de ellos que nos ha hecho mucho daño emocionalmente. Felicidades al Atlético. Ha ganado merecidamente», explicó Julen Lopetegui.

El técnico del Real Madrid no quiso poner excusas y avivó a los suyos a mirar hacia adelante: «Que hayamos perdido no quiere decir que estos jugadores, aunque hayan ganado mucho, no tengan hambre. El domingo arranca la Liga y tenemos que levantarnos porque es un título que el Madrid ha ganado poco en los últimos años y le tenemos ganas».

Butragueño, el director de relaciones institucionales del club blanco, consideró la lesión de Casemiro clave para el desenlace del partido. Sin el brasileño, el Madrid encajó tres de los cuatro goles y recibió más ocasiones de gol que en el resto del partido, pero el dirigente blanco no cree que la derrota deba afectar a la planificación de la temporada: «No es una buena noche pero hay que tener fe. Este equipo ha ganado mucho. Hay que saber ganar y saber perder. Estamos muy contentos con la plantilla y estos 90 minutos no cambian ese pensamiento».