Marcelo tuvo la victoria en sus botas antes de la prórroga. | Vídeo: Diego Costa, elegido MVP de la Supercopa de Europa: "Ya nos tocaba ganarles una final" - EFE

Supercopa de EuropaLos detalles que tiñeron la final de rojiblanco

El partido, igualado hasta la prórroga, cayó del lado atlético y dejó a los blancos sumidos en las dudas

Actualizado:

El primer partido oficial de la temporada en las competiciones europeas deja a sus protagonistas con dos estados de ánimo diametralmente opuestos pese a que el choque, al menos hasta el inicio de la prórroga, fue bastante igualado. Para el Atlético de Madrid la victoria fue la confirmación de que el equipo no deja de crecer y optará a todos los títulos que dispute esta temporada. Para sus vecinos del Real Madrid la derrota ha hecho rebrotar las dudas sobre la pérdida de calidad de su plantilla y su reacción a la importante marcha de Cristiano Ronaldo.

A estas sensaciones enfrentadas se ha llegado después de un partido que, hasta el minuto 90, fue bastante igualado y tuvo alternancias en el marcador, y que se decidió por varias cuestiones claves.

La principal fue sin duda el derrumbe de la defensa madridista, que hizo aguas en la recta final del partido debido a varios errores individuales. Primero fue Marcelo el que, en un error icomprensible, acabó facilitando un gol del Atlético (el 2-2) en su intento de evitar un saque de banda intrascendente. Y al fallo del lateral brasileño se sumó la floja actuación del francés Raphael Varane, más evidente cuando los blancos se volcaron en ataque en los últimos minutos. Al campeón del mundo se le notó la falta de ritmo competitivo en su pugna con los atacantes rojiblancos y particularmente en los repliegues.

En ese sentido Julen Lopetegui pecó de no dar galones para el partido a los futbolistas más rodados durante la pretemporada en beneficio de otros con más nombre. Así, el técnico vasco introdujo en el once al galo con un escaso bagaje en cuanto a preparación se refiere, dejando en el banquillo a Nacho, notable en los partidos veraniegos del equipo.

Un error que no cometió Diego Pablo Simeone, al que no se le cayeron los anillos cuando decidió retirar del terreno de juego a Antoine Griezmann en el minuto 57 para dar entrada a Correa. Tras el partido, el delantero galo, uno de los últimos en incorporarse al trabajo de pretemporada tras haberse proclamado con su selección campeón del mundo, reconoció que se había sentido «un poco ahogado» desde el punto de vista físico.

A la citada mala actuación de la defensa blanca en los últimos minutos contribuyó la salida del terreno de juego de Casemiro. Sólo dos minutos después de que se retirara del terreno de juego dolorido -el brasileño es otro de los que menos partidos había jugado en pretemporada- Costa logró el empate que envió la final a la prórroga. Incluso sin estar al cien por cien el mediocentro es un ancla para el equipo blanco, cubriendo los espacios que los defensores dejan cuando se incorporan al ataque.

Tampoco fue el de otras grandes citas el guardameta Keylor Navas, que concedió un gol por su palo en el primer minuto de partido y no estuvo afortunado en el 2-2, si bien nada pudo hacer en los dos últimos goles rojiblancos. Al meta eternamente cuestionado pese a sus buenas actuaciones y sus títulos pudo pasarle factura el fichaje del belga Thibaut Courtois, que podría arrebatarle el puesto en el once.

Un Atlético brillante

Pero no los deméritos blancos inclinaron la Supercopa europea del lado rojiblanco. El equipo de Simeone demostró que mantiene su gen competitivo temporada tras temporada y no deja de crecer con fichajes que enriquecen su plantilla cada año.

Diego Costa fue el hombre del partido, y no solo por sus dos goles. El hispanobrasileño fue un constante dolor de cabeza para Sergio Ramos y Varane y un desahogo para sus compañeros.

El Atlético de Madrid esperó a su rival durante muchas fases del partido, dejándole que llevara el peso del juego, pero demostró una verticalidad y una pegada asombrosas cada vez que tuvo ocasión. El Madrid regaló en defensa, pero el Atleti hizo buenos esos fallos no dejando pasar ni uno. Únicamente Thomas desperdició una clara ocasión de gol con un desafortunado tropezón.

No logró la misma efectividad el Real Madrid, que tuvo incluso una oportunidad de sentenciar el choque en la última acción con una clara acción que terminó en un remate de Marcelo que el brasileño no supo conectar de manera precisa.

Volviendo al fallo de Thomas, el centrocampista fue sin duda uno de los acertados movimientos tácticos de Simeone durante el partido. El técnico argentino, que siguió el choque desde un palco por estar sancionado, movió sus piezas para secar a Bale cuando el galés amenazaba con comerse a la defensa rojiblanca, no temió prescindir de su estrella, Griezmann, para reforzar al conjunto, y sorprendió con Thomas en la media punta para dificultar la salida de balón blanca y robar balones como el que propició el 2-3.